Las autoridades danesas responsabilizan a Rusia de una serie de ciberataques “destructivos y disruptivos” contra infraestructuras críticas y sitios oficiales durante 2024 y 2025, según una evaluación reciente del Servicio de Inteligencia de Defensa de Dinamarca (FE). El informe incluye incidentes no publicados anteriormente, entre ellos un ataque a una compañía de agua que provocó roturas en la red y cortes temporales del suministro.
El FE detalló que el ataque al sistema de abastecimiento, atribuido al grupo de hackers Z-Pentest, vinculado al Estado ruso, permitió manipular la presión del agua, lo que dañó tuberías y suspendió el servicio. Unas 50 familias se quedaron sin agua durante aproximadamente siete horas y alrededor de 450 viviendas estuvieron afectadas durante cerca de una hora. El suceso ocurrió en Tureby Alkestrup Waterworks, en el suroeste de Copenhague.
Jan Hansen, responsable de la compañía afectada, declaró a DR que el incidente tuvo relación con el cambio a un proveedor de ciberseguridad más económico. Hansen advirtió sobre la necesidad de invertir en protección digital y recomendó la contratación de seguros especializados para mitigar riesgos similares.
El FE también atribuyó al grupo NoName057(16) un ataque en noviembre de 2025, coincidiendo con las elecciones municipales y regionales. Ese ataque consistió en varias acciones de denegación de servicio (DDoS) que bloquearon numerosos sitios oficiales, dificultando la comunicación y la prestación de servicios públicos en varias localidades durante la campaña electoral.
Las autoridades sostienen que ambos grupos son utilizados como instrumentos por Rusia en su guerra híbrida contra Occidente, con el objetivo de generar inseguridad interna, penalizar a los países que apoyan a Ucrania y detectar vulnerabilidades en infraestructuras críticas.
Torsten Schack Pedersen, ministro danés de Resiliencia y Preparación, afirmó en una rueda de prensa que, si bien los daños fueron limitados, los hechos muestran la capacidad de ciertos actores para paralizar componentes clave de la sociedad. Asimismo reconoció que Dinamarca aún no está suficientemente preparada para hacer frente a ataques de esta envergadura.
El FE enmarca estos incidentes dentro de una campaña más amplia de sabotaje y desestabilización que, según el informe, el Kremlin ha desplegado en Europa desde la invasión rusa de Ucrania en 2022. Los ciberataques buscan debilitar el apoyo occidental a Kiev, localizar puntos débiles del continente y agotar recursos policiales; la base de datos de Associated Press documenta ya 147 incidentes de este tipo en Europa.
En el ámbito internacional, la Unión Europea expresó su apoyo a Dinamarca. Anitta Hipper, portavoz de la Alta Representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, afirmó en redes sociales que la UE respalda a Dinamarca ante “las actividades cibernéticas maliciosas de Rusia” y que exigirá responsabilidades, a la vez que trabajará para “fortalecer la resiliencia” de sus Estados miembros.
Paralelamente, Alemania convocó al embajador ruso tras acusaciones de sabotaje, ciberataques e injerencia electoral, entre ellas un ataque contra el control del tráfico aéreo alemán en 2024, según el portavoz del Ministerio de Exteriores alemán, Martin Giese.
El FE advirtió que no todos los ataques se detectan de inmediato, pues su rastreo y la confirmación del vínculo con Rusia pueden requerir largos periodos de investigación. Las autoridades insisten en la necesidad de reforzar las defensas tecnológicas para proteger infraestructuras frente a futuras amenazas.
(Con información de AP, EFE y Europa Press)


