Los hinchas de Estudiantes y buena parte de la ciudad volvieron a la rutina tras un fin de semana de festejos por la obtención del Torneo Clausura y el Trofeo de Campeones. Las celebraciones comenzaron al término del partido en San Nicolás y se extendieron hasta la madrugada en las calles de La Plata.
El primer punto de encuentro fue la esquina de 7 y 50, aunque pronto corrió el rumor de que la celebración continuaría en el Palacio Municipal. Mientras tanto, el plantel se reunió en el estadio y difundió videos anunciando que la fiesta seguiría en Plaza Moreno. Pasadas las 22:00 partieron en caravana hacia la ciudad y, en el tramo final, un micro descapotable aguardaba para el ingreso triunfal hasta la Municipalidad.
Plaza Moreno y la calle 11 se llenaron de hinchas: banderas, música, percusiones y puestos de venta de banderines y alimentos. Cerca de la 1:30 arribaron dirigentes como Bruno Salomone, Pascual Caiella y Martín Gorostegui; más tarde llegaron otros referentes del club. Hacia las 2:00 llegó Marcos Angeleri portando uno de los trofeos, y poco después aparecieron más dirigentes.
Con sirenas policiales anunciando la llegada del micro, los jugadores ingresaron al estacionamiento entre la multitud y los controles. En lo alto del descapotable celebraron junto a los simpatizantes, arrojando prendas y mostrando medallas. Tras entrar al Palacio Municipal, los aficionados se reubicaron hasta el frente del edificio.
Media hora después, los campeones salieron al balcón y la plaza estalló en cantos. Con las dos copas exhibidas, la fiesta continuó con baile y tambores. Se destacaron intervenciones de jugadores y referentes: Santiago Ascacibar condujo con el micrófono, Lucas Alario habló brevemente, Edwuin Cetré bailó y agradeció el apoyo, y el entrenador Eduardo Domínguez fue ovacionado. También se escucharon cánticos contra el presidente de la AFA, Claudio Tapia.
La celebración se fue apagando con el paso de las horas y, pasada la madrugada, el plantel se despidió. La concentración en la plaza no solo conmemoró los dos títulos, sino que también sirvió para dejar atrás un año con momentos difíciles y alegres tanto para la institución como para los hinchas.


