15 de enero de 2026
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Tiburones y aves marinas alteran ecosistema marino en Hawái, según estudio

La interacción entre tiburones y aves marinas en el atolón French Frigate Shoals, en el noroeste de Hawái, muestra una dinámica inesperada en la ocupación del hábitat marino.

Un estudio de la University of Hawaii, publicado en la revista Ecosphere, revela que la llegada estacional de aves marinas —especialmente albatros juveniles— provoca cambios en la distribución de diferentes especies de tiburones, generando una especie de “guerra territorial” que altera la estructura del ecosistema.

Un ecosistema coralino bajo presión estacional

El atolón French Frigate Shoals, dentro del Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea, es uno de los arrecifes de coral más prístinos del Pacífico.

Este ambiente alberga una alta diversidad biológica y presenta una fuerte estacionalidad marcada por el ciclo reproductivo de aves marinas, tortugas verdes y focas monje hawaianas.

En sus aguas conviven el tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), como depredador dominante; el tiburón de arrecife gris (Carcharhinus amblyrhynchos), de rol subordinado; y el tiburón de Galápagos (Carcharhinus galapagensis), considerado competidor.

Las pequeñas islas arenosas, que suman apenas 0,25 km2, son puntos críticos para anidación y descanso de aves, tortugas y focas. Durante el verano, la abundancia de presas juveniles —albatros recién emplumados, crías de tortuga y cachorros de foca— convierte estos islotes en focos de actividad para depredadores marinos.

Competencia y partición del hábitat entre tiburones

El estudio analizó la competencia y la depredación entre las especies de tiburones presentes en el atolón. El tiburón tigre, de mayor tamaño, caza peces de arrecife y también depreda sobre otras especies de tiburones y aves marinas. El tiburón de arrecife gris, más pequeño, se alimenta principalmente de peces y evita hábitats con mayor riesgo.

Mediante el seguimiento acústico de 128 tiburones entre 2009 y 2012, los investigadores observaron que los tiburones tigre se concentran en los islotes donde hay albatros juveniles en verano, aprovechando esa fuente de alimento estacional y desplazando así a otras especies.

Al finalizar el verano, cuando la actividad de las aves disminuye, los tiburones tigre amplían su rango de hábitat, y los tiburones de arrecife gris comienzan a ocupar islotes que antes evitaban.

Según la University of Hawaii, “los tiburones tigre, como depredadores dominantes, seleccionan hábitats con presas estacionales; cuando la actividad de las aves declina, amplían su uso del espacio. Los tiburones de arrecife gris evitan los hábitats de aves en verano, probablemente por el riesgo, pero los utilizan en invierno”.

La presencia de aves marinas proporciona alimento temporal para los tiburones tigre y tiene efectos indirectos sobre otras especies: cuando los tigres disminuyen su actividad en ciertas zonas, otras especies aprovechan esos espacios.

El tiburón de Galápagos comparte hábitats con los tiburones tigre y consume una variedad de presas, incluidos cachorros de foca monje. La coexistencia entre las especies se facilita por la disponibilidad de presas alternativas y por la partición espacial y temporal del hábitat.

Implicancias ecológicas: equilibrio y vulnerabilidad

La University of Hawaii señala que “las aves marinas pueden influir en el uso del espacio de varias especies de tiburones a través de las decisiones de su principal depredador, el tiburón tigre”, lo que evidencia la complejidad de las interacciones ecológicas marinas.

Los datos de telemetría mostraron que los tiburones tigre pasan más tiempo en zonas lagunares durante el verano, coincidiendo con la mayor abundancia de aves marinas.

Los tiburones de arrecife gris se concentran en los arrecifes exteriores y solo acceden a las lagunas cuando el riesgo de encuentro con depredadores dominantes disminuye. El tiburón de Galápagos presenta patrones intermedios y muestra especialización estacional en diferentes tipos de presas.

La partición del hábitat también es temporal: en lugares donde tigres y grises coinciden, como Trig Island, se observan patrones opuestos según la época y la hora del día —por ejemplo, mayor actividad diurna de tiburones de arrecife gris en verano y presencia nocturna de tiburones tigre en invierno—.

Los autores concluyen que “los tiburones tigre cumplen un rol clave con sus patrones de forrajeo, influyendo en el comportamiento de especies subordinadas como los tiburones de arrecife gris y de Galápagos”.

Finalmente, la University of Hawaii advierte que la pérdida de hábitats críticos por eventos extremos —como el huracán Walaka— podría alterar las relaciones entre depredadores y presas en el atolón. Cambios en la disponibilidad de zonas de forraje obligarían a los tiburones tigre a modificar sus patrones, con efectos en cadena para especies vulnerables como las focas monje y las aves marinas.

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