Una explosión originada en un camión cisterna cargado con gas licuado provocó este martes el cierre total de un tramo estratégico de una de las principales vías que conectan el centro y el sur de Italia.
El estallido se produjo tras la colisión entre dos vehículos pesados y desencadenó un incendio de gran magnitud, evacuaciones preventivas y extensos embotellamientos, según comunicaron las autoridades.
El incidente ocurrió poco después de las 17:00 horas locales en una autopista que atraviesa Italia de norte a sur y que es uno de los ejes más transitados del país.
La colisión involucró a dos camiones, uno de ellos con gas licuado de petróleo (GLP); tras el impacto la cisterna se incendió y, a pesar de los intentos iniciales de control, finalmente explotó.
Los bomberos confirmaron que el fuego se originó después del choque entre el camión cisterna y un vehículo articulado destinado al transporte de automóviles.
En un comunicado, el Cuerpo de Bomberos de la provincia de Caserta describió el suceso como “un grave incendio que involucró una cisterna de GLP” en un tramo situado entre dos áreas de servicio.
Al lugar acudieron múltiples dotaciones de emergencia: brigadas de bomberos de distintos distritos, patrullas de la policía vial, personal sanitario y equipos técnicos de la empresa concesionaria de la autopista. Participaron autobombas procedentes de Caserta, Aversa y Cassino, además del destacamento local más cercano.
Como medida preventiva se ordenó la evacuación de las áreas de servicio cercanas y el cierre total del tráfico en ambos sentidos del tramo afectado.
Según el comunicado oficial, los bomberos evacuaron las estaciones de servicio y aseguraron la zona; durante las primeras horas el tráfico permaneció completamente bloqueado en el sector afectado.
A pesar de que inicialmente se logró contener parte del fuego, la cisterna terminó explotando, lo que provocó daños visibles en la infraestructura vial.
Los bomberos informaron que la detonación generó la formación de cráteres en la calzada, por lo que se extendió el cierre del tramo por motivos de seguridad y se inició una evaluación estructural antes de autorizar la reapertura.
La interrupción del tráfico originó largas filas de vehículos y varios kilómetros de congestión en ambas direcciones; las autoridades repartieron agua entre los conductores inmovilizados y habilitaron desvíos por rutas secundarias.
Se recomendó a quienes viajaban entre Roma y el sur de Italia utilizar vías alternativas por otras autopistas del centro del país, lo que incrementó la presión de tráfico en corredores paralelos.
A medida que avanzaron las tareas de emergencia se reabrió parcialmente la circulación en sentido norte, mientras que el carril hacia el sur permaneció cerrado durante buena parte de la jornada.
Los equipos de rescate continuaron trabajando para extinguir focos residuales, retirar los vehículos siniestrados y limpiar restos de material inflamable.
Las autoridades no informaron de víctimas mortales en el lugar; no se precisó de inmediato el número de heridos ni el alcance total de los daños materiales. La policía vial abrió una investigación para esclarecer las causas del choque que provocó el incendio y la posterior explosión.
La autopista afectada forma parte del principal sistema de transporte terrestre de Italia, conectando grandes centros urbanos, áreas industriales y puertos del Mediterráneo; su cierre, aunque sea por unas horas, afecta directamente al transporte de mercancías y al flujo de pasajeros entre regiones clave del país.


