15 de enero de 2026
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Incertidumbre futura

Quedan cuatro días para que venza el contrato de Eduardo Domínguez como entrenador del primer equipo de Estudiantes. Aunque hubo avances en la negociación, persisten detalles por resolver antes de que firme su continuidad. Por ahora no hay confirmación oficial y la decisión sigue siendo incierta.

Domínguez, que en menos de tres años consolidó su lugar en la historia reciente del club, busca un proyecto a largo plazo y condiciones contractuales claras. Su postura es negociar la renovación únicamente con el secretario técnico Marcos Angeleri, con quien mantiene una relación de trabajo de años, y cuya continuidad está vinculada a la del entrenador. Entre sus pedidos figura un contrato por dos años y cláusulas que lo protejan ante una salida anticipada.

Desde la dirigencia hay voluntad de avanzar: tras la consagración en el Trofeo de Campeones, el presidente Juan Sebastián Verón expresó su deseo de que Domínguez continúe al frente del equipo. El manager Agustín Alayes también reconoció públicamente las conversaciones y dijo que hay coincidencias sobre las condiciones, aunque advirtió que el club tendrá menor margen económico para refuerzos en 2026 y que será necesario vender para equilibrar las cuentas. No se plantea un desmantelamiento masivo, pero sí existe la posibilidad de que algunas piezas claves —como Cristian Medina, Tiago Palacios y Edwin Cetré— sean transferidas al exterior o a Brasil.

El aspecto salarial forma parte de la negociación: Domínguez sabe que no percibirá el mismo sueldo que ahora, pero eso no sería decisivo frente a su intención de seguir en el club. También valora un proyecto de vida que podría llevarlo a vivir en España si se concreta la carrera de su hijo, aunque esa idea por el momento está postergada por su compromiso con el equipo.

Las conversaciones se mantienen fundamentalmente entre Angeleri y Domínguez; hubo gestos públicos de respaldo de la dirigencia, pero las negociaciones formales siguen en manos del secretario técnico. Ambas partes coinciden en que la continuidad es posible una vez que se ajusten las condiciones: el club busca preservar su proyecto y Domínguez exige garantías para trabajar con tranquilidad.

Si se resuelven los puntos pendientes, Domínguez podría dirigir la pretemporada que comienza el 7 de enero en el predio Mariano Mangano y mantenerse al frente del equipo durante 2026, temporada en la que Estudiantes afrontará varias competiciones internacionales y nacionales. Por ahora, la firma está demorada hasta que se concreten los acuerdos solicitados por el entrenador.

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