Tras un año intenso de trabajo y compromisos, Pampita viajó a Punta del Este para pasar la Navidad con su familia y compartió en redes imágenes del encuentro y la intimidad familiar en Uruguay.
En la primera foto del carrusel, la conductora mostró el atuendo que eligió para la celebración: un vestido corto de malla metálica dorada sobre una prenda ajustada color nude, con tirantes finos y espalda descubierta, ceñido al cuerpo. Apareció junto a una columna de piedra, bajo una luz cálida y tenue; su cabello lacio castaño claro caía sobre los hombros y sonreía levemente. Al fondo se distinguían plantas de hojas largas, flores lila y varias lámparas rectangulares que emitían luz amarilla suave.
También publicó videos del entusiasmo de su hija Anita García Moritán por los fuegos artificiales que la familia encendió en el jardín. Entre aplausos y risas, la niña mostró su alegría mientras Bautista y Beltrán Vicuña lanzaban bengalas y, más tarde, se divertían con estrellitas junto al borde de la pileta.
A la medianoche, momento en que se celebró la llegada de Papá Noel, los más chicos fueron a buscar sus regalos bajo el árbol. Ana reaccionó con gran emoción al recibir varios obsequios, sosteniendo una caja de muñecas en una mano mientras tomaba otro regalo con la otra.
Para cerrar el post, Pampita compartió una foto romántica con Martín Pepa: él la abrazó sonriendo y ella respondió con un abrazo y los ojos cerrados, apoyando la cabeza en la barbilla de su pareja.
Días antes, Ardohain había volado a Punta del Este junto a sus cuatro hijos —Bautista, Beltrán, Benicio Vicuña y Anita— en un avión privado, mostrando la cercanía y las tradiciones familiares que conservan en las fiestas.
Previo al despegue, difundió escenas en la cabina: ella vestida de marrón con gafas de sol en primer plano, Anita con un vestido blanco estampado en azul y con volados, y los adolescentes sentados en asientos de cuero claro con gorras y auriculares, conformando un ambiente distendido e íntimo.
La familia también posó junto al avión blanco en la pista antes de embarcar: Pampita con la niña en brazos y el resto vestido de forma casual, bajo un cielo despejado, transmitiendo emoción por el inicio de las vacaciones.
El desembarco en Punta del Este reflejó la logística propia de un grupo numeroso y la calidez del recibimiento: Pampita se fotografió frente a una fachada de madera clara acompañada por varios niños y adolescentes; la menor la abrazó mientras los varones vestían bermudas y camisetas. En la escena se vieron carros de equipaje verdes y una planta en maceta.
Uno de los instantes destacables de la llegada fue la recepción con flores: Pampita, acompañada por cuatro adultos, recibió un ramo de flores blancas y rosas al salir de la terminal. Un carrito con varias valijas —entre ellas una rosa y otra blanca— apareció en primer plano, mostrando la organización del traslado.
Las últimas fotos del arribo mostraron a Pampita caminando de la mano de Anita bajo una luz intensa: la niña, con vestido y sandalias, permanecía cerca de su madre mientras una mujer y un joven con gorra y auriculares los observaban al fondo. El entorno de madera y cemento subrayó la expectación y la novedad del momento.


