Wanda Nara hizo una breve escala en Buenos Aires para reunirse con sus hijas tras pasar una semana en que las niñas estuvieron al cuidado de Mauro Icardi. La empresaria y conductora, que pasó la Navidad en Uruguay con su familia, llegó al país y fue abordada por la prensa al descender. Además del reencuentro familiar, anunció planes sociales: tiene previsto verse con Susana Giménez en los próximos días.
En el intercambio con los periodistas en el aeropuerto respondió con amabilidad sobre su rutina y estado de ánimo. Ante la posibilidad de invitar a Susana a su casa, dejó abierta la posibilidad de un encuentro —incluso de visitarla— sin precisar lugar ni fecha exacta, y señaló que son amigas y que espera cruzarse con ella pronto.
Wanda explicó que había dejado a los chicos para atender compromisos profesionales. Los cronistas remarcaron su buena energía y el bronceado obtenido durante la estadía en la costa uruguaya, así como el buen momento que atraviesa junto a su pareja. Evitó dar detalles de su vida privada, se mostró sonriente y mantuvo un trato cordial con medios y público.
El fugaz paso por Argentina y la expectativa por su encuentro con Susana Giménez la volvieron a situar en el centro de la escena mediática. Las declaraciones y movimientos de Wanda generan repercusiones inmediatas, confirmando su relevancia en el ámbito del espectáculo tanto a nivel local como internacional.
La mañana del sábado le permitió reencontrarse con las niñas, y la jornada quedó registrada en una serie de imágenes que resumen la dinámica de esos días. En una de ellas se ve a Martín Migueles sentado junto a la ventanilla del jet privado, sonriente y relajado, con remera blanca, tatuajes a la vista y el teléfono en la mano, en la transición hacia el reencuentro familiar.
Otra foto muestra el interior del avión: Wanda de espaldas, con los pies apoyados en el asiento, viajando en un ambiente de lujo y comodidad. A su lado aparece el bolso Hermès Birkin, que resalta su estilo y la sofisticación presente aun en los traslados.
Los detalles del viaje también fueron fotografiados: varias cajas de comida rápida y bebidas sobre la mesa del avión, con el ala de la aeronave y el cielo despejado de fondo. Wanda expresó en redes su alegría por las vacaciones y el reencuentro con sus hijas, reflejando alivio y entusiasmo por unos días de descanso en familia.
En otra postal la mesa del avión vuelve a aparecer con bolsas y cajas listas para el regreso a Punta del Este, acompañada de la leyenda “Rumbo a Punta del Este”. Estas imágenes cierran la escala en Buenos Aires y anticipan las próximas horas de relax y celebración en el destino elegido para recibir el Año Nuevo.
La llegada a Punta del Este también quedó documentada: en la última imagen Martín camina por la pista del aeropuerto bajo un cielo parcialmente nublado, con una botella de agua en una mano y el bolso Hermès de Wanda —regalo de Navidad— en la otra. Viste remera blanca, pantalón corto claro y zapatillas blancas, mientras al fondo se distinguen jets privados y helicópteros, transmitiendo el clima relajado y exclusivo con el que la familia inició sus vacaciones.


