Ana Gasteyer, actriz, cantante y exintegrante de Saturday Night Live, habló en el pódcast Good Hang con Amy Poehler sobre su trayectoria, la comedia y anécdotas personales en un episodio especial de temporada.
En la conversación repasó sus momentos más recordados en SNL, reflexionó sobre el valor de la comedia y el perfeccionismo, y compartió relatos que muestran tanto su carrera como episodios poco conocidos de su vida.
“Saturday Night Live” y el poder del humor
Gasteyer contó que adoptó el apodo de “la duquesa de la Navidad” y recordó sus sketches más emblemáticos en SNL, como Sweaty Balls y el especial navideño de Martha Stewart, que suelen emitirse cada año. También mencionó la parodia A Clusterfunk Christmas, que coescribió con Rachel Dratch, inspirada en las películas de Hallmark.
Uno de los recuerdos más marcantes para ella fue ver a Dan Aykroyd interpretar al presidente Jimmy Carter y comprobar que el propio Carter se reía de la parodia. Ese momento le mostró “el poder de la parodia” y la importancia de saber reírse de uno mismo.
La comedia y el ridículo en la carrera escénica
Gasteyer distinguió la comedia de sketches del stand-up: definió los sketches como inherentemente embarazosos por los disfraces, pelucas y atrezzo que exige, frente a la imagen más “cool” del stand-up. Relató, con humor, que fue detenida por exceso de velocidad y al revisar el coche encontró una peluca en la guantera.
Para ella, la vergüenza forma parte del proceso creativo y se toma con humor: aún tiene una zona de pelucas en su casa. También destacó que los fracasos en escena pueden ser celebrados por los equipos, recordando un sketch sobre DJs matutinos que no funcionó en el escenario pero que generó carcajadas entre guionistas y compañeros.
Camino personal: de la música clásica al teatro y televisión
Gasteyer recordó su infancia ligada a la música clásica y sus comienzos como violinista: heredó un violín de una tía, un instrumento que llegó a su familia durante la Gran Depresión y que todavía toca. Contó que volvió a practicar en un campamento de violín el verano anterior.
Dijo que su tránsito hacia la actuación y la comedia ocurrió en la adolescencia y estuvo marcado por vivencias singulares, como tocar el violín en Camp David para líderes internacionales y su amistad con Amy Carter. Fuera del escenario, se considera más bien reservada.
Estudió voz en Northwestern y luego se integró al grupo de improvisación The Groundlings en Los Ángeles, donde coincidió con figuras como Will Ferrell —quien la recomendó para SNL— Cheri Oteri y Maya Rudolph. Ver a colegas usando pelucas y accesorios en escena le confirmó que ese era su entorno creativo.
Perfeccionismo, aprendizaje y anécdotas personales
La actriz habló con sinceridad sobre el perfeccionismo, especialmente durante su etapa como Elphaba en Wicked. Tras reemplazar a Idina Menzel, se sometió a una autocrítica constante y recordaba solo los fallos tras cada función. Años más tarde, al escuchar grabaciones, comprobó que las variaciones entre actuaciones eran mínimas y que muchas veces solo ella percibía las diferencias.
Compartió que trató de transmitir esa lección a sus hijos: muchas veces la sensación de que algo no fue perfecto es subjetiva y no la nota el público. El episodio incluyó otras historias familiares y de amistad, como haber visto Annie interpretada por el elenco original en la Casa Blanca y momentos compartidos con distintas familias diplomáticas.
Reflexiones y referentes del humor
Al hablar de sus referentes, Gasteyer citó a Mel Brooks como una influencia clave y dijo sentirse atraída por comedias grandes y absurdas como Young Frankenstein y The Producers. También elogió propuestas actuales que priorizan la diversión sin pretensiones y mencionó creadores emergentes en redes sociales.
La charla terminó con la reflexión de que la autoexigencia puede nublar la percepción personal y que reconocer y celebrar los logros —incluso los pequeños— ayuda a encontrar libertad y satisfacción en la carrera artística.


