15 de enero de 2026
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Ahorrar energía en el refrigerador sin afectar la conservación de alimentos

El refrigerador es uno de los electrodomésticos que más energía consume en el hogar porque funciona de forma continua. No obstante, con medidas sencillas y bien planteadas es posible reducir su consumo eléctrico sin poner en riesgo la frescura ni la seguridad de los alimentos.

Organizaciones como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) respaldan prácticas que ayudan a ahorrar en la factura y a conservar los productos de forma eficiente.

Ubicación y mantenimiento del refrigerador: claves para un menor consumo energético

Elegir correctamente el lugar de instalación mejora el rendimiento del frigorífico. Conviene alejarlo de fuentes de calor —hornos, radiadores o ventanas con sol directo— porque el calor ambiental obliga al equipo a trabajar más y a consumir más electricidad.

Dejar espacio alrededor del aparato facilita la ventilación y la disipación del calor, lo que aumenta la eficiencia.

El mantenimiento periódico también es importante. Limpiar el polvo de las rejillas y la parte trasera evita el sobrecalentamiento y mejora la transferencia térmica con el entorno. Este hábito sencillo contribuye a mantener un consumo estable y reducido.

Control de la escarcha y ahorro en la factura de la luz

En modelos sin descongelación automática, la acumulación de hielo en el congelador puede elevar el consumo hasta un 30%. Una capa de apenas tres milímetros actúa como aislante y obliga al motor a alargar sus ciclos de trabajo.

La OCU recomienda descongelar el frigorífico al menos dos veces al año y revisar la goma de la puerta. Un cierre defectuoso deja pasar aire cálido y favorece la escarcha; reemplazar una junta deteriorada es una medida sencilla y eficaz.

Temperatura ideal y organización eficiente para conservar alimentos

Un ajuste correcto del termostato permite ahorrar energía sin sacrificar la conservación: mantener el frigorífico entre 4 y 6 °C es suficiente, según la OCU.

Cada grado por debajo de ese rango puede aumentar el consumo en alrededor de un 5%. Abrir la puerta lo menos posible y ordenar los alimentos según sus necesidades de frío reduce las pérdidas térmicas durante las aperturas.

Ventajas de elegir refrigeradores eficientes y modernos

Los modelos actuales de alta eficiencia pueden consumir hasta la mitad que los aparatos antiguos, con un ahorro anual estimado entre 30 y 100 euros. La inversión en un equipo moderno suele amortizarse en pocos años y aporta mejoras en aislamiento, control de temperatura y menor uso de sustancias contaminantes, alargando la vida útil y aumentando el ahorro en el hogar.

Seguir estas recomendaciones ayuda a reducir el consumo del frigorífico manteniendo la calidad y seguridad de los alimentos, equilibrando economía y confort doméstico.

¿Abrir seguido la puerta del refrigerador aumenta el consumo de energía?

Abrir la puerta con frecuencia provoca la salida de aire frío y la entrada de aire cálido, lo que obliga al frigorífico a trabajar más para recuperar la temperatura interna.

Ese esfuerzo adicional del compresor se traduce en mayor consumo eléctrico, por lo que es recomendable abrir la puerta solo cuando sea necesario y cerrarla rápidamente.

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