La exjueza de San Isidro Julieta Makintach, destituida tras un jury de enjuiciamiento por su conducta durante el juicio por la muerte de Diego Maradona, cerró el año con publicaciones en redes en las que calificó a 2025 como un año “difícil”, aunque afirmó no guardar rencor hacia él.
Según las publicaciones a las que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la protagonista del fallido documental “Justicia Divina” compartió imágenes en blanco y negro en las que se ve a una mujer bailando con un vestido blanco.
La postal venía acompañada por la frase en inglés “I don’t hate you 2025, but you were a difficult year full of challenges” —es decir, “no te odio, 2025, pero fuiste un año difícil, lleno de desafíos”.
En una segunda imagen, Makintach amplió la reflexión y agradeció al ciclo “por mostrarme a las personas valiosas, amistades verdaderas y vínculos nobles”. Contrapuso esos lazos a “cualquier apariencia de éxito, mentira, hipocresía, vocación heredada, título o doctorado colgado, ignorado, muerto de tristeza en una pared”.
En noviembre pasado, un Jurado de Enjuiciamiento resolvió su destitución tras considerar que incurrió en irregularidades durante el proceso que investigó las responsabilidades penales por la muerte de Maradona.
En diálogo con Infobae, Makintach sostuvo que ya no quería formar parte del Poder Judicial, aunque aseguró que no esperaba ser destituida. Tras el veredicto presentó un recurso de inaplicabilidad de ley, en el que alegó que la sentencia que la removió del cargo violó garantías constitucionales.
El jurado rechazó esa apelación, por lo que la defensa interpuso un recurso de queja ante la Suprema Corte bonaerense, argumentando que la denegatoria se produjo cuando varios miembros del tribunal ya habían asumido otros cargos y, por tanto, el fallo habría sido dictado por un tribunal desintegrado. Si ese recurso es rechazado, adelantaron que acudirán a la Corte Suprema de la Nación.
Paralelamente, los fiscales de la UFI N°1 de San Isidro reunieron pruebas suficientes para imputarla por cinco delitos: cohecho pasivo, violación de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación de caudales públicos y peculado de servicios.
En diciembre, los funcionarios continuaron tomando declaraciones testimoniales para precisar cómo se gestó el documental vinculado al caso Maradona.
Al cierre de esta nota no se había convocado a indagatoria a ninguno de los imputados que figuran en el expediente. Es probable que el último capítulo del escándalo judicial de 2025 se cierre en 2026.
El caso Makintach
En marzo de 2025 comenzó el juicio por la muerte de Diego Maradona, en el que Julieta Makintach integró el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de San Isidro.
Durante una audiencia del 15 de mayo, el defensor del neurocirujano Leopoldo Luque denunció que Makintach había autorizado la grabación de las audiencias, lo que estaba prohibido. Además, se descubrió su participación en la producción de un documental titulado “Justicia Divina”, que abordaba el juicio y su papel como jueza; se hallaron teasers, guiones y videos relacionados.
Ante esas pruebas, la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires suspendió a Makintach y se abrió un jury político para evaluar su conducta.
En septiembre, la UFI N°1 de San Isidro la imputó por los delitos antes mencionados: cohecho pasivo, violación de deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación de caudales públicos y peculado de servicios.
Un mes después, el jurado de enjuiciamiento, presidido por Hilda Kogan, la destituyó por unanimidad, al considerar que su conducta afectó la dignidad e imparcialidad del Poder Judicial.
En diciembre, la ahora exjueza apeló la destitución ante la Suprema Corte bonaerense denunciando supuesta parcialidad en el proceso; la causa penal en su contra continúa en trámite.


