Una joven de 23 años fue atacada en la mueblería donde trabaja en el barrio Echesortu. Recibió múltiples golpes, fue atendida y permanece con seguimiento médico; continúa tomando analgésicos y calmantes por las lesiones y el impacto emocional. Según su relato, la intención del agresor no habría sido robar, sino agredirla sexualmente.
“No vi los videos completos porque me ponen mal. Estoy con analgésicos por los golpes y calmantes por los nervios”, dijo Luz en diálogo con Telefe.
La joven relató que el hombre ingresó haciéndose pasar por cliente y que, cuando le pidió que se retire al notar sus intenciones, el agresor la atacó. En el momento en que intentó llevarla al baño, comenzó a tocarle el cuerpo; ella se resistió por el asco que le provocó la situación.
También señaló que percibió que el agresor no estaba en condiciones normales y sospecha que estaba bajo la influencia de alguna sustancia. A pesar de los golpes, logró resistir —posiblemente ayudada por la adrenalina— y defenderse en algunos momentos.
Durante el ataque se mantuvo en contacto con compañeras de otra sucursal, que intentaron comunicarse para asistirla, pero nadie llegó a detener al agresor, que continúa prófugo.
Cómo fue el ataque en Echesortu
El hecho ocurrió en Mendoza al 3300. El hombre ingresó al local simulando ser cliente; cuando la joven advirtió su intención y le pidió que se vaya, el agresor se abalanzó sobre ella y la golpeó con violencia.
En un momento intentó arrastrarla hacia el baño y la tocó; la víctima se sujetó a un mueble para evitar ser llevada al sanitario y entonces comenzó la golpiza más severa.
En las imágenes se observa que el agresor la toma del pelo, la golpea con puños y patadas, la arrastra y hasta le muerde el dedo meñique. Finalmente, el hombre le sustrajo la billetera y se escapó del lugar.


