Gwyneth Paltrow, actriz ganadora del Oscar, contó en una entrevista con Entertainment Weekly que uno de los momentos más intensos y exigentes de su paso por Glee fue la filmación del número musical “Singing in the Rain/Umbrella”. Lo que se vio en pantalla resultó memorable, pero en el set hubo tensión, problemas técnicos y un entorno saturado de agua.
Según Paltrow, los contratiempos y la exigencia física convirtieron esa jornada en un reto profesional. Con el tiempo, reconoció que a pesar de las dificultades la escena terminó siendo uno de los puntos destacados de su experiencia en la serie.
“Recuerdo que fue tenso, porque algo no iba bien con el agua ese día”, relató Paltrow. “Había burbujas. Intentaban sacar las burbujas del agua. Había un tema técnico que el equipo trataba de resolver”.
El equipo debió improvisar soluciones rápidas durante la grabación de la coreografía bajo la lluvia. Esos problemas elevaron el nerviosismo y obligaron a coordinar todos los elementos en tiempo limitado. “Había cierto estrés porque la escena dependía mucho de esos efectos, y fue complicado coordinar todo a tiempo”, comentó la actriz.
La coreografía, que mezclaba dos canciones icónicas —“Singing in the Rain” y “Umbrella”— exigía sincronización precisa entre bailarines, música y efectos de agua.
Este nivel de complejidad técnica hacía que cualquier fallo pudiera arruinar la toma, lo que aumentó la presión sobre el equipo artístico y técnico. La combinación de agua en movimiento, luces y coreografía intensa generó un ambiente de alta exigencia en el set.
Diversión y creatividad en el set
A pesar de los obstáculos, Paltrow aseguró que fue uno de los días más divertidos que vivió en la serie. “Me divertí muchísimo haciendo ese número”, dijo.
La actriz comparó además el ritmo del rodaje televisivo con el del cine, destacando la rapidez con la que se trabajó en la serie. “Era una serie de televisión, así que grabamos toda esa escena, de principio a fin, y al terminar dijeron: ‘Bien, es hora de almorzar’. Si hubiera sido en cine, habría llevado toda la semana. Fue como un torbellino”.
El ritmo acelerado de la televisión representa un desafío para quienes están acostumbrados al paso más pausado del cine, pero también obliga a encontrar soluciones creativas rápidamente y a mantener la concentración en cada toma.
Para Paltrow, lograr una actuación destacada en ese contexto frenético reforzó su aprecio por el trabajo televisivo.
Durante la segunda temporada de Glee, Paltrow compartió escenas con actores como Lea Michele, Matthew Morrison, Naya Rivera y Heather Morris. Valoró la energía positiva y la creatividad del elenco, y consideró enriquecedora la oportunidad de colaborar con un grupo diverso y talentoso.
Un recuerdo especial en su carrera
Al concluir, Paltrow señaló que su participación en ese episodio ocupa un lugar especial entre sus mejores recuerdos profesionales. La creatividad y la originalidad de la jornada la convirtieron en una experiencia inolvidable.
El episodio, emitido en la segunda temporada de Glee, fue reconocido por críticos y seguidores no solo por la interpretación musical, sino también por la puesta en escena y la capacidad del equipo para superar los problemas técnicos.
Paltrow resaltó que la experiencia le dejó lecciones sobre resiliencia y trabajo en equipo, y subrayó su admiración por el compromiso de todo el equipo de producción.
Participar en un proyecto que promovía la innovación, la diversidad artística y la colaboración colectiva le permitió crecer profesionalmente y añadir un capítulo significativo a su trayectoria.


