En Lanús, la tradicional recorrida de los Reyes Magos a bordo de un camión de bomberos lleva décadas realizándose y se ha transformado en un acontecimiento comunitario más amplio. En los últimos años la celebración sumó una mayor cooperación entre distintas delegaciones eclesiásticas e instituciones de raigambre tradicionalista, lo que permitió consolidar una programación con múltiples espectáculos cuyo epicentro será el centro de la ciudad.
La intención de los organizadores es generar un ambiente festivo, alegre y esperanzador, cuidando especialmente la puesta en escena: la caravana se destaca por las luces, los colores y la música pensadas para que los niños puedan ver y disfrutar el momento. Ese objetivo explica la dedicación previa al evento: la preparación demandó casi cuatro meses de trabajo y planificación, con estrategias y tareas coordinadas por un equipo que repite la experiencia desde hace años. La continuidad del mismo equipo facilita la posibilidad de ampliar y mejorar aspectos logísticos y artísticos con cada edición.
La celebración no sólo persigue el entretenimiento; también tiene un componente de carácter religioso y cultural que los organizadores consideran central. La puesta en común entre comunidades e instituciones busca potenciar tanto el valor festivo como el sentido de tradición, preservando una práctica que se vive como parte de la identidad local. Los desfiles y espectáculos se diseñan pensando en la seguridad, la accesibilidad y el disfrute de las familias que acuden a presenciar la caravana.
Para quienes participan en la organización, el resultado es conmovedor: la presencia numerosa del público, las mareas de niños en las calles y las escenas de familias esperando en las esquinas son vistas como la confirmación de que la actividad trasciende la mera rutina. Para muchos, esta celebración no es solamente una costumbre anual, sino un elemento de la “historia viva” de la comunidad, que conecta generaciones y refuerza la convivencia vecinal.
En resumen, la recorrida de los Reyes Magos en Lanús combina tradición religiosa y espectáculo popular, sostenida por meses de planificación y un trabajo conjunto entre distintas entidades. Su consolidación en el centro de la ciudad y la respuesta del público reflejan tanto el valor emocional del acontecimiento como su papel en la vida cultural y social del distrito.


