Uruguay cerró el año con señales de alerta por la escasez de lluvias en el sur del país. Productores solicitaron al Ministerio de Ganadería la declaración de emergencia agropecuaria por el déficit hídrico, mientras que OSE, la empresa estatal encargada del suministro de agua potable, difundió recomendaciones para el uso cuidadoso del recurso.
El recuerdo de la sequía de 2023 sigue presente: durante semanas el agua en los grifos tuvo salinidad elevada y las reservas estuvieron muy bajas. No obstante, por ahora la situación no alcanza las condiciones extremas de aquel año.
Las altas temperaturas de fin de año llevaron a OSE a operar al máximo la planta de Aguas Corrientes, responsable del abastecimiento de Montevideo y zonas cercanas. Asimismo se han utilizado reservas de Paso Severino y Canelón Grande, que han venido disminuyendo, y se realizaron reuniones entre organismos estatales para evaluar el escenario futuro.
Los niveles en esos embalses son comparables a los de 2022, inicio de la peor crisis hídrica del país en décadas. Sin embargo, el déficit acumulado de lluvias es menor y las previsiones muestran un panorama menos adverso que el de entonces.
Un informe conjunto de OSE y otros organismos indica que hacia febrero de 2026 aumenta la probabilidad de volver a condiciones dentro del rango normal, aunque no se descarta la persistencia de déficits en áreas críticas, sobre todo en la cuenca del río Santa Lucía y en cuencas que drenan hacia el Atlántico.
Se estima que las precipitaciones acumuladas entre diciembre y febrero estarán entre valores normales y por debajo de lo normal, por lo que el retorno a condiciones habituales sería progresivo.
El informe señala que lo más probable es que los caudales se mantengan por debajo de lo normal durante diciembre, con una mayor probabilidad de condiciones normales hacia el final del verano. Aun así, regiones como el este, el sureste y la cuenca del Santa Lucía siguen en riesgo de sufrir déficits.
Guadalupe Tiscornia, del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA), señaló que aunque la situación es seria, está lejos de repetir la crisis de 2023, cuando el país afrontó el mayor déficit hídrico en 76 años. Explicó que aún pequeñas lluvias, si ocurren en momentos clave para cultivos o pasturas, pueden reducir el impacto.
Según Tiscornia, el norte presenta buen contenido de agua en el suelo, mientras que el sur mantiene valores bastante bajos desde octubre. Respecto a la solicitud de emergencia agropecuaria, el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, advirtió que no se puede tomar esa decisión de forma apresurada y recordó que el Fondo Agropecuario, una herramienta para productores, no dispone de recursos actuales, por lo que su activación requeriría diálogo con el Ministerio de Economía.
Las recomendaciones de OSE para cuidar el agua
No utilizar agua de manguera para el lavado de fachadas, patios, calles y veredas.
Utilizar el agua de forma racional al lavar vehículos.
Regar jardines de manera eficiente y moderada.
Hacer un uso moderado de lavarropas y lavavajillas.
Minimizar el llenado de piscinas.


