A pocos días de que terminara 2025, Alan S. (15) fue atacado por un grupo de jóvenes que, según su familia, lo hostigaban a él y a sus parientes desde hace dos años. El adolescente fue emboscado en una panadería de Olavarría, golpeado y apuñalado; desde entonces permanece en terapia intensiva.
El ataque ocurrió en la madrugada del 29 de diciembre, alrededor de las 02:30, según relató una prima de la víctima a Infobae. Esa hora coincide con una grabación que muestra cuando tres acusados lo acorralan y lo embisten.
El día del episodio, el menor estaba en la panadería y había publicado una foto en sus estados. La familia sospecha que alguien habría informado su ubicación a los agresores, que llegaron armados con un palo y una “punta”, por lo que el joven intentó esconderse dentro del local.
Aunque el dueño del comercio estaba presente, según la familia no intervino. Tres de los agresores rompieron una puerta y comenzaron a atacarlo. Entre ellos figura un menor de 17 años, identificado como O. L., señalado como quien lo apuñaló en varias oportunidades.
Otro de los sospechosos, B. C., de 19 años, llevaba un palo con el que, según la acusación, le propinó varios golpes, incluido uno en la nuca que le provocó una grave lesión medular. También estuvo en la escena J. U., de 20 años, quien habría actuado como “campana”.
Tras el ataque fueron detenidos los dos mayores de edad; en cambio, el menor de 17 fue enviado de nuevo a su domicilio. La familia esperaba su traslado a Bahía Blanca, pero finalmente la decisión fue otra.
Conocer el estado del joven agravó la calificación del hecho: inicialmente caratulado como “lesiones graves”, la causa pasó a “tentativa de homicidio”.
Alan permanece en terapia intensiva a la espera de una prótesis para el cuello y de una compleja cirugía medular. Los especialistas advirtieron a la madre que, aunque la intervención no presentaría mayor dificultad técnica, existe el riesgo de pérdida de funciones motoras. La operación está prevista para este viernes y la rehabilitación se realizará en un centro médico de Mar del Plata.
La familia considera que la agresión era previsible, dado el hostigamiento previo que, según dijeron, el grupo había ejercido contra el menor y sus primos. “Esto ya se veía venir, que iba a terminar mal”, manifestó una joven familiar durante la entrevista con Infobae.
Relataron que los problemas comenzaron dirigidos hacia un primo del joven, también menor. Uno de los desencadenantes habría sido una relación sentimental anterior; tras su final, la joven involucrada habría empezado a salir con un amigo de los agresores.
Según la reconstrucción familiar, en una noche de reunión una joven incitó a los demás con frases que cuestionaban por qué no iban “a buscarlo”, provocando la escalada que terminó con la aparición de la banda en la puerta de la casa.
La prima recordó que, después de que uno de los agresores dijera “Lo voy a ir a buscar y lo voy a matar a palos”, esa madrugada amenazaron con romper los vidrios si los primos no salían. “Esa noche estaba Alan y saltó a defenderlo porque ellos eran ocho”, contó.
Desde entonces, según la familia, sufrieron múltiples amenazas e intentos de agresión. La madre de Alan denunció los hechos y solicitó órdenes de restricción tras episodios en los que los agresores habrían irrumpido en la casa con la intención de atacar a los menores.
A pesar de las reiteradas solicitudes de ayuda a la Policía, la familia afirma que la respuesta fue insistir en que presentaran denuncias. “Las denuncias están, las perimetrales están y nada, quedó todo en la nada. Decían que era nuestra palabra contra la de ellos porque no teníamos video”, relató la prima con indignación.
Mientras esperan una evolución favorable del joven, convocaron a una marcha en reclamo de justicia. La concentración está prevista para este jueves a las 19:00 en la Fiscalía, desde donde marcharán hacia la Municipalidad de Olavarría. “Este hecho no debe ni puede quedar impune”, reclamaron.


