El presidente de Corea del Sur, Lee Jae‐myung, propuso que Corea del Norte detenga su programa nuclear a cambio de “alguna compensación o forma de retorno” para Pyongyang y solicitó la ayuda del presidente chino Xi Jinping para lograrlo.
Lee indicó que el secretario general del Partido Comunista de China podría desempeñar un papel de mediador en los asuntos de la península coreana, incluido el problema nuclear norcoreano.
Sus declaraciones se dieron tras la reciente serie de lanzamientos de misiles realizados por el régimen de Kim Jong‐un a principios de 2026.
Lee señaló que actualmente “todos los canales” con Corea del Norte están bloqueados, que no existe confianza y persiste la hostilidad; por ello consideró necesario que China actúe como intermediaria para facilitar la paz y la comunicación.
Durante una rueda de prensa en Shanghái, tras reuniones con altos funcionarios chinos, afirmó que detenerse en el nivel actual —sin nueva producción de armas nucleares, sin transferencias de material nuclear al exterior y sin mayor desarrollo de misiles balísticos intercontinentales— sería ya un avance significativo.
Si se alcanzara ese primer objetivo, explicó, a mediano plazo podría avanzarse hacia una reducción gradual del arsenal y, a largo plazo, no se debe renunciar a la meta de una península coreana libre de armas nucleares.
El presidente afirmó que Corea del Sur pretende gestionar su relación con China sobre la base del respeto mutuo y priorizando los intereses nacionales de cada país, para que la relación no esté sesgada ni guiada por reacciones emocionales, según la agencia Yonhap.
Agregó que la relación entre Corea y China es de mutua necesidad y que no es conveniente provocar, excluir o confrontar innecesariamente al otro. Lee es el primer presidente surcoreano en visitar Pekín en seis años.
Manifestó su preocupación por la escalada de la tensión regional tras los lanzamientos norcoreanos y cuestionó por qué se crean problemas y conflictos evitables cuando es posible construir un entorno más estable; expresó su esperanza de transformar la relación hacia una de cooperación mutua.
En ese sentido, dijo que su visita a China “parece haber avanzado más de lo esperado”, con intensa comunicación y la identificación de vías para resolver amistosamente asuntos que podrían haber sido conflictivos.
(Con información de AFP)


