Un día después de clausurar el Año Santo 2025, el papa León XIV inició una nueva etapa de su pontificado al convocar en Roma a los cardenales de todo el mundo y plantear prioridades orientadas a impulsar reformas de cara al futuro.
El pontífice destacó la importancia de aplicar con mayor fidelidad las reformas del Concilio Vaticano II, la asamblea de la década de 1960 que introdujo cambios significativos en la Iglesia Católica. Definió las enseñanzas del Vaticano II como la “estrella polar” que debe orientar a la Iglesia.
En su audiencia general semanal anunció que, en el futuro previsible, dedicará sus lecciones catequéticas semanales a una relectura de los textos fundamentales del Vaticano II, dado que la generación de obispos y teólogos que participó en la asamblea ya ha fallecido.
“Mientras sentimos la llamada a no apagar su profecía y a seguir buscando caminos y modos para llevar a la práctica sus intuiciones, será importante volver a conocerlo de cerca, y hacerlo no a través de lo que se ha escuchado o de las interpretaciones que se han dado”, afirmó, y subrayó que el Vaticano II sigue siendo la guía principal del camino de la Iglesia.
Entre las reformas impulsadas por el Concilio figuran el uso de las lenguas vernáculas en las misas en lugar del latín, una mayor participación de los laicos en la vida eclesial y un cambio en las relaciones de la Iglesia con judíos y fieles de otras religiones.
León apela al Colegio de Cardenales en busca de apoyo
León convocó un consistorio de dos días, iniciado la tarde del miércoles, como primer encuentro importante con el Colegio de Cardenales para debatir su visión y recabar apoyo. Vio el cierre del Jubileo como una oportunidad para empezar, de forma extraoficial, esta etapa de su pontificado.
Durante sus primeros meses como papa se concentró en las obligaciones del Año Santo: recibir peregrinos, presidir audiencias y misas jubilares y cerrar asuntos pendientes del pontificado anterior de Francisco.
El Vaticano explicó que el consistorio pretende “favorecer un discernimiento común y ofrecer apoyo y consejo al Santo Padre en el ejercicio de su alta y ardua responsabilidad en el gobierno de la Iglesia universal”.
La convocatoria fue notable porque el papa Francisco no solía acudir al Colegio de Cardenales en pleno para gobernar, sino que trabajó principalmente con un pequeño grupo de nueve cardenales que se reunía periódicamente en el Vaticano.
Antes del cónclave de mayo en el que fue elegido León, varios cardenales habían expresado incomodidad por el estilo de gobierno más solitario de Francisco y pedían ser consultados con mayor frecuencia sobre la gestión de la Iglesia, que cuenta con 1.400 millones de fieles.
Una agenda al estilo de Francisco
En el programa del consistorio figura la discusión de dos documentos clave asociados al pontificado de Francisco: su declaración de misión inicial y el texto de 2022 que reforma la administración vaticana. También se abordará el impulso a una Iglesia más “sinodal” y temas litúrgicos, según Vatican News.
El debate litúrgico incluye la controversia sobre la misa tradicional en latín, utilizada antes de las reformas del Vaticano II que permitieron la celebración en lenguas vernáculas con mayor participación de los fieles.
Francisco había limitado considerablemente la celebración de la antigua misa en latín, argumentando que su expansión había provocado divisiones internas. Esa restricción generó una fuerte reacción entre sectores conservadores y tradicionalistas, especialmente en Estados Unidos; León, oriundo de Chicago, parece interesado en atenuar esas tensiones.
En la actualidad hay 245 cardenales, casi divididos a partes iguales entre los menores de 80 años, que votaron en el cónclave que eligió a León, y los mayores de esa edad. El Vaticano no ha precisado cuántos asistirán al consistorio.
En la lista de audiencias privadas del papa figuró de forma destacada el cardenal Joseph Zen, arzobispo emérito de Hong Kong, quien cumplirá 94 años la próxima semana. Zen ha sido un crítico conservador de Francisco, especialmente por su política hacia China, y durante años denunció que no era recibido en audiencia por el pontífice anterior.
(con información de AP)


