Una joven trans de 23 años, estudiante de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), sufrió un ataque transfóbico y violento en el Barrio Baires Bancalari de Don Torcuato, en el partido de Tigre. El hecho ocurrió el 1° de enero y se enmarca en un contexto de aumento de la violencia y los discursos de odio contra las identidades trans.
La víctima, Mar Verdún, cursa la Licenciatura en Comunicación en la UNGS. Según su relato, el ataque se produjo cuando regresaba de celebrar Año Nuevo con su familia; desde hacía tiempo venía siendo hostigada por un joven de 17 años con insultos y persecuciones reiteradas, y el conflicto escaló tras un nuevo reclamo a los padres del agresor.
El reclamo derivó en una golpiza en grupo que también alcanzó al hermano de Mar, quien la acompañaba. Durante la agresión recibió insultos transfóbicos, patadas en la cabeza, fue atropellada por una moto y se disparó un arma de fuego; Mar declaró que la soltaron porque creyeron que estaba muerta.
Vecinas y vecinos que presenciaron la agresión intervinieron y lograron detener el ataque, lo que permitió salvarle la vida. La joven ya había sido hostigada anteriormente por las mismas personas tanto por su identidad de género como por su militancia barrial, siendo estigmatizada públicamente.
Organizaciones y referentes señalan que este ataque evidencia la persistencia y el agravamiento de la violencia contra personas trans y disidentes, especialmente cuando se suma la estigmatización política. Además advierten que el debilitamiento de las políticas de género y diversidad y la deslegitimación de derechos contribuyen a un clima de mayor desprotección y proliferación del odio.
Mar Verdún denunció el ataque ante la Justicia y lo expuso públicamente en sus redes sociales. Su testimonio abrió la visibilidad del hecho, rompió el silencio y movilizó redes de acompañamiento y solidaridad, además de constituir un paso para reclamar responsabilidades y evitar la impunidad.
Organizaciones de derechos humanos y de la diversidad exigieron el esclarecimiento inmediato de los hechos y justicia para Mar Verdún. Reclamaron también medidas y garantías reales para que las personas trans puedan desenvolverse en el espacio público sin temor, y subrayaron que la violencia por identidad de género no puede ser tolerada ni minimizada.


