El jueves, Rusia y Francia llevaron a cabo un intercambio de prisioneros que implicó la liberación de dos personas vinculadas a acusaciones de espionaje y delitos informáticos.
El acuerdo, alcanzado tras semanas de negociaciones, permitió que el investigador francés Laurent Vinatier, detenido en Moscú en 2024, regresara a su país, mientras que el ruso Daniil Kasatkin, cuya extradición pedía Estados Unidos por presunta participación en ciberdelitos, volvió a Rusia.
Autoridades de ambos países confirmaron la operación en un contexto de tensiones persistentes entre Moscú y las potencias occidentales, especialmente desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Laurent Vinatier, empleado de una organización suiza de mediación de conflictos, fue arrestado en junio de 2024 mientras recopilaba información sobre actividades militares rusas y acusado de no registrarse como “agente extranjero”.
Posteriormente, se le imputaron cargos adicionales de espionaje que podrían acarrear hasta veinte años de prisión. Su liberación fue celebrada por el presidente Emmanuel Macron y por el Centro para el Diálogo Humanitario, la ONG suiza para la que trabajaba.
En la contraparte rusa, Daniil Kasatkin, de veintiséis años, fue detenido en junio de 2025 en París a petición de Estados Unidos, que lo vinculó con ataques de ransomware contra aproximadamente 900 empresas y dos organismos gubernamentales estadounidenses, según The New York Times. Kasatkin negó cualquier implicación.
El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) confirmó el regreso de Kasatkin, y medios estatales informaron que el presidente Vladimir Putin firmó el indulto presidencial para Vinatier como parte del acuerdo. Un video mostró al investigador francés saliendo de la prisión tras la publicación del decreto de indulto.
El intercambio se inició tras una propuesta formal de Moscú a París sobre el caso de Vinatier, confirmada por el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Putin se comprometió a revisar la situación y las negociaciones continuaron en reserva hasta que se acordaron los términos del canje.
Francia rechazó en todo momento las acusaciones de espionaje contra Vinatier, denunció lo que consideró una campaña de desinformación desde Moscú y calificó la detención de arbitraria, exigiendo su liberación durante el proceso judicial.
El canje tiene lugar en un contexto de relaciones deterioradas entre Rusia y Francia tras la invasión de Ucrania. París se ha alineado con Kiev y responsabiliza a Moscú por la evolución del conflicto, mientras que el Kremlin acusa a Francia y a otras capitales europeas de aumentar las tensiones.
Según AFP, la negociación del intercambio fue interpretada como un intento limitado de reactivar los canales de diálogo entre ambos gobiernos.
La operación representa una de las pocas instancias de cooperación entre París y Moscú desde 2022.
(Con información de Europa Press y AFP)


