El creador del Santuario Nacional, Rubén Alfaro, figura mencionada en la invitación y referente local, aparece vinculado a la jornada que se desarrolló en el centro comunitario de Alejandro Korn con motivo de la visita de los Reyes Magos. El encuentro combinó la tradición religiosa con actividades culturales y lúdicas en un ambiente de convivencia vecinal y celebración familiar.
La visita de los Reyes Magos es una tradición vinculada a la fiesta de la Epifanía, que muchas comunidades celebran con actos públicos en los que se recrea la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar. En Alejandro Korn, la jornada tuvo un carácter mixto: por un lado, se reconoció la dimensión de fe y devoción que asocia a la figura del Santuario Nacional y a quienes lo impulsaron; por otro, se organizó una programación destinada a el disfrute de niñas, niños y adultos, donde la música y el baile jugaron un papel central.
El centro comunitario se transformó en un espacio de encuentro: se llevaron a cabo presentaciones artísticas, interpretaciones musicales y coreografías que animaron a los asistentes. Estas expresiones culturales permitieron articular una celebración que no solo rememora el aspecto religioso de la fecha, sino que también refuerza los lazos sociales y promove la participación ciudadana. Las actividades fueron pensadas para integrar a distintos públicos, con propuestas pensadas tanto para los más pequeños como para adolescentes y mayores.
Además de la programación artística, las iniciativas de organización apuntaron a crear un clima de acogida y solidaridad. Voluntarios y referentes comunitarios colaboraron en la logística del evento, desde la coordinación de las actuaciones hasta la atención de las familias que asistieron. La jornada favoreció el intercambio entre generaciones y el fortalecimiento del sentido de comunidad, valores que suelen ser centrales en este tipo de encuentros municipales o barriales.
Si bien la ceremonia incluyó momentos de recogimiento vinculados a la devoción, los pasajes musicales y las coreografías añadieron dinamismo y alegría, configurando una celebración plural que buscó respetar las distintas formas de expresión de la fe y la cultura local. En conjunto, la actividad en el centro comunitario de Alejandro Korn funcionó como una síntesis entre tradición religiosa y manifestación cultural, mostrando cómo una fecha con raíz litúrgica puede transformarse en ocasión para la reunión vecinal y la convivencia festiva. Rubén Alfaro, como creador del Santuario Nacional, figura en el marco de este contexto como un referente asociado a la memoria religiosa que inspiró parte de la jornada.


