Las fuerzas rusas llevaron a cabo un ataque nocturno contra Ucrania empleando el misil hipersónico Oreshnik, después de haber rechazado el más reciente plan de mantenimiento de la paz para la posguerra. El ataque, parte de una ofensiva del Kremlin, provocó incendios en bloques de apartamentos y causó al menos cuatro muertos en la capital, Kiev.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó la mañana del viernes que el Ejército atacó “objetivos estratégicos” durante la noche usando misiles hipersónicos con capacidad nuclear, denominados Oreshnik.
La cartera no ofreció detalles sobre los objetivos ni el alcance de los ataques, y afirmó que las acciones fueron en represalia por un supuesto ataque con drones ocurrido en diciembre contra una residencia del presidente Vladímir Putin.
Un funcionario del entorno del líder ruso acusó a Ucrania de lanzar el 29 de diciembre un ataque con 91 drones contra una de las residencias de Putin en Valday, en la región de Nóvgorod, ubicada entre Moscú y San Petersburgo.
El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, calificó el incidente de “ataque terrorista” y advirtió que Moscú revisaría su postura en las negociaciones de paz.
Lavrov declaró que, en la noche del 28 al 29 de diciembre de 2025, el “régimen de Kiev” llevó a cabo un ataque terrorista con 91 vehículos aéreos no tripulados de largo alcance contra la residencia estatal del presidente en la región de Nóvgorod, según agencias rusas.
El canciller aseguró que todos los drones fueron derribados por las defensas aéreas y que no hubo heridos, pero añadió que Rusia ya ha identificado objetivos en Ucrania para posibles ataques de represalia y que revisará su posición negociadora tras el incidente.
Lavrov afirmó ante la prensa rusa que no tienen intención de retirarse del proceso de negociación con Estados Unidos, pero que, dada la supuesta deriva del régimen de Kiev hacia el terrorismo de Estado, las posiciones negociadoras de Rusia serán revisadas.
El sistema de misiles Oreshnik, con capacidad para portar ojivas nucleares, fue declarado en servicio activo por el Ministerio de Defensa de Rusia el 30 de diciembre. El anuncio se produjo mientras continuaban las negociaciones para intentar poner fin al conflicto en Ucrania.
Según la cartera, las fuerzas rusas realizaron una breve ceremonia en Bielorrusia, donde se desplegaron los misiles; no se precisó el número de sistemas movilizados ni se ofrecieron más detalles.
A principios de diciembre, Putin había anticipado que el Oreshnik entraría en servicio este mes y, en una reunión con altos mandos, advirtió que Moscú ampliaría sus avances en Ucrania si Kiev y sus aliados occidentales rechazaban las demandas del Kremlin en las conversaciones de paz.
El anuncio llega en un momento clave para las negociaciones entre Rusia y Ucrania: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió a Volodímir Zelenski en su residencia de Florida el domingo y afirmó que Kiev y Moscú están “más cerca que nunca” de alcanzar un acuerdo de paz.
(Con información de AFP)


