India, considerada por Naciones Unidas como el país más poblado del mundo, iniciará en abril el conteo de viviendas y hogares como primera fase de su Censo Nacional 2027, un paso clave para actualizar por primera vez desde 2011 los datos oficiales de una población que supera los 1.400 millones de personas.
El Gobierno indio estableció esta semana, mediante una notificación oficial, el calendario de la primera fase del censo, que se llevará a cabo de forma escalonada en todos los estados y territorios entre el 1 de abril y el 30 de septiembre de 2026.
Considerado uno de los mayores ejercicios estadísticos y administrativos del mundo, el proceso —retrasado durante años— exige identificar y registrar cada hogar en un país que enfrenta rápida urbanización, intensos flujos de migración interna y millones de asentamientos informales.
En esta etapa se recogerá información detallada sobre las condiciones de los hogares, como los materiales de construcción, el acceso al agua potable y al combustible para cocinar, los patrones de consumo y la composición familiar.
La segunda fase, la enumeración de la población, está prevista para febrero de 2027 y será completamente digital; además, por primera vez desde la independencia se registrarán todas las castas.
Desde el primer censo posindependencia de 1951 solo se han contabilizado de forma sistemática a los dalits y adivasis, los grupos registrados como castas y tribus programadas. Otros sectores de la población, en particular las denominadas Otras Clases Atrasadas (OBC), no han sido contabilizados de manera exhaustiva. La política actual limita las cuotas al 50%, con un 27% reservado para las OBC, y la ausencia de datos precisos ha generado demandas para revisar y posiblemente ampliar estos porcentajes.
El último censo se realizó en 2011, cuando la población se estimó en 1.210 millones; las cifras actuales, derivadas de tendencias de natalidad, mortalidad y migración, sitúan el total por encima de los 1.400 millones.
El censo, que por norma se efectúa cada diez años, debía celebrarse en 2021, pero la pandemia de COVID-19 y problemas logísticos obligaron a su aplazamiento, dejando a las autoridades sin datos actualizados para la planificación de políticas públicas y la asignación de recursos.
Para llevar a cabo la operación se prevé el despliegue de alrededor de 30 millones de funcionarios —encuestadores, supervisores y personal administrativo— encargados de la recogida, verificación y supervisión de los datos en una de las mayores campañas estadísticas del planeta.
(con información de EFE)


