Griselda Siciliani y Luciano Castro atraviesan un momento difícil por la filtración de chats y audios del actor. El caso se inició con el testimonio de una mujer danesa que vive en España y difundió un mensaje de voz enviado por Castro; a partir de ahí surgieron otros materiales que sugieren coqueteos con otras mujeres.
Ante la difusión, Luciano reconoció su responsabilidad y ofreció varias entrevistas en las que se definió como “patético” por su conducta y por el daño causado a Griselda. Leticia Siciliani, hermana de Griselda, también fue consultada: dijo que no hablaría de la intimidad de su hermana y que ella misma no tenía constancia de una separación definitiva entre la pareja. En su valoración del escándalo, Leticia criticó a Luciano con firmeza, calificando su comportamiento como “qué vergüenza” y coincidiendo con la autodefinición de él como patético, en un tono que combinó reproche y humor.


