La Academia del Premio Nobel y el Comité Noruego del Nobel reiteraron que el Premio Nobel de la Paz no es transferible bajo ninguna circunstancia, ni siquiera de forma simbólica. Señalaron que la medalla, el diploma y el dinero del premio están vinculados de manera permanente al galardonado original y que el registro oficial reconoce únicamente a ese premiado como ganador histórico, independientemente del destino material de esos objetos.
La aclaración del Comité se produjo tras el acto en el que la líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, entregó su medalla al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un encuentro celebrado la semana pasada. El gesto fue presentado como un acto de acercamiento político y como un reconocimiento “por el impulso de la diplomacia y la defensa de la libertad y la prosperidad” después de la captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro.
La Academia subrayó que, una vez anunciado el ganador, el premio no puede compartirse ni transferirse y que la decisión es definitiva e irrevocable. Añadió que no corresponde al Comité Noruego evaluar la actividad cotidiana de los laureados ni su participación en procesos políticos posteriores, ya que el reconocimiento se concede por las contribuciones realizadas hasta el momento de la decisión; las acciones o declaraciones posteriores son responsabilidad exclusiva del premiado.
Los estatutos de la Fundación Nobel no imponen restricciones sobre el uso de la medalla, el diploma o el dinero, por lo que los laureados pueden conservarlos, regalarlos, venderlos o donarlos. La Fundación citó ejemplos: la viuda de Kofi Annan donó su reconocimiento a la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra; la familia de Christian Lous Lange entregó su medalla al Centro Nobel de la Paz en Oslo; y Dmitry Muratov vendió la suya por 103,5 millones de dólares para beneficiar a niños refugiados ucranianos mediante UNICEF. También se mencionaron ventas o donaciones de medallas por parte de David Thouless, James Watson y Leon Lederman, así como el caso de Knut Hamsun, cuya medalla fue entregada al ministro nazi Joseph Goebbels.
La medalla del Premio Nobel de la Paz fue diseñada por el escultor Gustav Vigeland en 1901; está hecha de oro de 18 quilates, pesa 196 gramos y tiene 6,6 centímetros de diámetro. En el anverso aparece el retrato de Alfred Nobel y en el reverso la inscripción en latín “pro pace et fraternitate gentium” junto a la imagen de tres hombres abrazados, símbolo de la fraternidad.
Tras recibir la medalla, Donald Trump publicó en su red social Truth Social que el encuentro fue un “gran honor” y elogió la trayectoria personal y política de Machado. En su mensaje afirmó: “María me regaló su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he hecho. Un gesto tan maravilloso, de respeto mutuo”, y finalizó con un agradecimiento a la dirigente venezolana, sin ofrecer detalles adicionales sobre el momento de la entrega.
Según se explicó, la entrega de la medalla formó parte de un mensaje de “gratitud” del pueblo venezolano dirigido a Trump por las acciones que, según Machado, habrían contribuido a “su libertad”.


