Desde Washington, Javier Milei confirmó este domingo que asistirá a la primera sesión formal de la Junta de la Paz destinada a la reconstrucción de Gaza, tras haber sido invitado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La reunión fue convocada para el 19 de febrero.
Trump remitió invitaciones a 27 dirigentes que integrarán el board de la Junta. Si finalmente ratifica su presencia, Milei compartirá escenario con el emir de Qatar, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Turquía y otros jefes de Estado.
Alemania, Francia y el Reino Unido rechazaron la creación del organismo, argumentando que sus funciones podrían solaparse con las atribuciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aceptó formar parte de la Junta a pesar de la presencia de Turquía y Qatar, dos países que han mantenido posiciones críticas hacia Israel y vínculos con sectores relacionados con Hamas. El 11 de febrero, Netanyahu tiene prevista una reunión con Trump en la Casa Blanca para tratar un posible acuerdo con Irán.
La invitación a Milei confirma el fortalecimiento de la alianza geopolítica entre Argentina y Estados Unidos.
En menos de una semana, el canciller Pablo Quirno firmó un tratado bilateral sobre minerales críticos y un acuerdo comercial con la administración estadounidense; la eventual visita de Milei se interpreta como una respuesta política a esos gestos.
Milei ha mantenido una postura de apoyo a Israel tras el ataque perpetrado por Hamas en octubre de 2023, posición que coincide con la de Trump y Netanyahu.
Esa alineación diplomática contribuyó a la incorporación de Argentina en la Junta de Paz.
El 19 de febrero, Trump iniciará una discusión a fondo para definir la hoja de ruta que permita la reconstrucción de Gaza y la neutralización de las operaciones terroristas de Hamas.
El plan para Gaza está liderado por Jared Kushner y el enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff.
Kushner y Witkoff negociaron con Israel y con Qatar —considerado interlocutor de Hamas— un plan de paz de 20 puntos que comienza con la liberación de todos los rehenes, vivos y fallecidos, y prosigue con la reconstrucción de la Franja.
El proyecto se estructura en cuatro ejes principales: transformación económica, reconstrucción por fases, gobernanza y seguridad. Todas las etapas serían supervisadas por la Junta de la Paz.
En el plano financiero, el plan aspira a llevar el Producto Interno Bruto de Gaza por encima de los 10.000 millones de dólares y a aumentar el ingreso promedio anual por hogar hasta unos 13.000 dólares en la próxima década.
Para ello, la Junta estima una inversión inicial de 25.000 millones de dólares destinada a infraestructura y servicios públicos modernos, con el objetivo de convertir a Gaza en un centro económico regional hacia 2035.
El proyecto enfrenta obstáculos relevantes: la resistencia de Hamas a abandonar la Franja y las objeciones de Israel respecto a la participación de representantes de Turquía y Qatar en el subcomité que controlaría la reconstrucción.
En la reunión en el Salón Oval, Trump intentará aplacar los reparos de Netanyahu, que considera a Turquía y Qatar como actores adversos en Medio Oriente.
La administración estadounidense prevé que el cónclave del 19 de febrero sea exploratorio, para aproximar posturas y avanzar en la hoja de ruta. Cada jefe de Estado fijará su posición y al cierre se emitirá una declaración final.
El formato previsto se asemejará al de una cumbre del G20 y es poco probable que Trump conceda entrevistas individuales a cada uno de los mandatarios invitados.

