Wanda Nara y Mauro Icardi reavivaron públicamente un conflicto que anteriormente había estado más centrado en disputas legales. En esta nueva etapa, la discusión se volvió mediática: ambos expusieron aspectos íntimos de su relación y mostraron conversaciones privadas.
Wanda publicó los chats con Icardi para responder a su afirmación de que no habían hablado tras la separación. Tras una grabación de MasterChef, se detuvo frente a Telefe y explicó en Sálvese quien pueda que mostró esos mensajes para evitar quedar como una mentirosa. Señaló que no estaba juzgando si lo ocurrido estaba bien o mal, y dijo haber actuado “con buena onda”.
Respecto a posibles acciones judiciales de Icardi por la divulgación de sus datos, Nara sostuvo que lo más grave fueron las calumnias e injurias que, según ella, son mentiras, y defendió su decisión de hacer públicos los mensajes. En resumen, la confrontación entre ambos volvió a convertirse en un tema público al exponer comunicaciones privadas y acusaciones mutuas.


