Hay elementos tanto objetivos como circunstanciales que permiten sostener, con un alto grado de probabilidad, que las cámaras y micrófonos hallados en la Casa de Gobierno de Entre Ríos fueron instalados durante el primer mandato de Gustavo Bordet (2015-2019).
Si se confirma esa hipótesis, el responsable político de la instalación sería el ex secretario General de la Gobernación y ex senador nacional Edgardo Kueider. En la actual administración provincial manifestaron su malestar ante esa posibilidad.
“¿Cómo van a tener cámaras en el despacho del Gobernador y en la Secretaría General y no nos van a avisar?”, se preguntó con suspicacia un funcionario del gabinete de Frigerio.
En el Gobierno provincial perciben que podría tratarse de un “Caballo de Troya”.
Las instalaciones secretas
Entre los indicios objetivos está la coincidencia en la ubicación de los equipos: durante su gestión Kueider ordenó colocar cuatro cámaras —una en la antesala de su oficina, otra en su despacho, una en el despacho de la Gobernación y una en el pasillo que conecta ambos espacios—, y los aparatos hallados están en esos mismos puntos.
Estos dispositivos fueron los que captaron imágenes de sus movimientos con dinero en efectivo y de gestos íntimos con una empleada, videos que se difundieron hace un año. Las grabaciones estaban en un pendrive secuestrado en un allanamiento ordenado por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, quien investiga a Kueider por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, entre otros delitos.
En un procedimiento de la Policía de Entre Ríos en la Casa de Gobierno se detectaron tres equipos. Las fotografías que circularon en redes provocaron burlas por el aspecto anticuado de los aparatos; de ser los mismos que instaló Kueider, tendrían al menos la antigüedad de 2017.
En un relevamiento realizado en marzo de 2025 en las oficinas que ocupaba Kueider se observaron dos de esos dispositivos ocultos en las carcasas de falsos sensores de movimiento, otra coincidencia. Un testigo presencial de aquella instalación confirmó que los equipos fueron camuflados de ese modo.
Según fuentes oficiales, los dispositivos permanecían conectados a la alimentación eléctrica al momento de su detección y el cableado estaba empotrado en las paredes, no a la vista.
Esos terminales no son autónomos: captan imagen y sonido pero requieren de una unidad central (DVR) para registrar y almacenar las grabaciones. Kueider había ubicado ese equipo en una pequeña habitación, pero la unidad ya no se encontró en ese lugar, lo que sugiere que las cámaras no estaban operativas en su configuración original.
Fuentes policiales agregaron dos precisiones: un análisis preliminar indica que los artefactos podrían reconvertirse para transmitir por wifi con la adición de un dispositivo; además, aunque el DVR original no apareció, la cámara ubicada en el despacho de Frigerio tiene un cableado adicional cuyo extremo aún no ha sido ubicado, por lo que no se descarta que el aparato pueda estar activo.
El porqué de este armado de vigilancia y las acciones judiciales
Según la investigación, Kueider había dispuesto la instalación con la intención inicial de desarrollar una especie de “reality”: una transmisión en línea para mostrar al público cuánto y cómo trabajaba. Esa iniciativa fue posteriormente desechada.
Tiempo después, Bordet habría pedido instalar un dispositivo en su despacho porque percibía sus papeles revueltos y quería saber quién entraba en su oficina en su ausencia y qué hacía allí.
El Gobierno abrió dos procesos para esclarecer los hechos: uno administrativo interno, a cargo de la Fiscalía de Estado como sumario, y otro de carácter penal, presentado ante la Justicia y cuyo expediente quedó en manos del fiscal Santiago Alfieri.
Tras la inspección, Alfieri señaló que corresponde ahora evaluar otras fuentes de información, formales o informales, para estructurar una investigación que demandará tiempo y que contempla distintas hipótesis con consecuencias diversas.
El fiscal remarcó la “trascendencia institucional” del caso y aclaró que el hecho de que la instalación sea anterior y posiblemente fuera de uso no implica el descarte automático de la investigación.
Añadió que la pesquisa se conducirá de manera exhaustiva para agotar las líneas de trabajo y esclarecer la naturaleza de los hechos.
Cuáles fueron las repercusiones de la denuncia
La revelación del hallazgo generó distintas reacciones en el ámbito político. En la mañana del miércoles, Frigerio recibió públicamente la solidaridad y el respaldo del Gobierno nacional, expresado por el ministro del Interior, Diego Santilli.
Desde el arco opositor, José Cáceres, presidente del PJ entrerriano, también expresó un enérgico rechazo al espionaje, aunque señaló que los aparatos se encontraron en el tercer año de la gestión actual.
La intendenta de Paraná, Rosario Romero, manifestó igualmente su reproche hacia el hecho y brindó su apoyo al Gobernador.


