En Davos, durante el Foro Económico Mundial, un reducido grupo de periodistas de varios continentes participó en un encuentro privado con una de las figuras más prominentes en inteligencia artificial.
Antes de la presentación, los asistentes conversaron en un cóctel informal donde compartieron impresiones y expectativas; Infobae fue el único medio latinoamericano presente.
Demis Hassabis, director ejecutivo de Google DeepMind, afirmó que la llegada de la inteligencia artificial general (AGI) está cada vez más próxima, aunque advirtió que aún son necesarios avances técnicos relevantes: “Quizá necesitamos uno o dos grandes avances más para lograr una inteligencia artificial general”.
Hassabis señaló que, pese al escepticismo sobre los límites de los grandes modelos de lenguaje, han observado “mejoras constantes” y no han dudado del progreso continuo en el campo.
Explicó que la industria sigue obteniendo rendimientos adicionales de las arquitecturas actuales mediante estrategias como el preentrenamiento, el posentrenamiento y metodologías novedosas, y que aún hay margen para optimizar los modelos con estas técnicas y sus variantes.
No obstante, alcanzar la AGI requiere superar obstáculos técnicos pendientes. Mencionó que pueden faltar uno o dos avances clave, especialmente en áreas como la memoria, el aprendizaje continuo y el razonamiento a largo plazo.
Subrayó la necesidad de que los sistemas sean capaces de retener solo la información relevante y ejecutar planes extendidos, emulando aspectos de la capacidad humana.
También destacó que, hoy por hoy, los modelos no se reconfiguran ni se personalizan después del entrenamiento. “Nos gustaría que los sistemas de IA aprendan en entornos reales, se personalicen y evolucionen con el tiempo, y eso aún no está resuelto”, añadió.
De qué hablamos cuando decimos AGI
Sobre la definición de AGI, Hassabis rechazó que el término se use como gancho comercial. Para él, no debe convertirse en una etiqueta vacía.
Definió la AGI como un sistema que exhiba todas las capacidades cognitivas humanas: desde la creatividad científica para formular nuevas teorías hasta la capacidad artística para generar formas inéditas de expresión.
Por contraste, la superinteligencia se refiere a un nivel superior que excede las capacidades humanas, por ejemplo, pensar en dimensiones o conexiones que superan la comprensión humana; la AGI, según Hassabis, tendría que igualar el alcance humano, no sobrepasarlo necesariamente.
¿El fin de la era del teléfono?
En cuanto a aplicaciones concretas, mencionó las gafas inteligentes como la siguiente gran apuesta para Google, porque considera que el teléfono no es el formato ideal para una interacción continua con la IA en la vida diaria.
Indicó que los asistentes digitales ofrecerán una experiencia más integrada y que la próxima etapa será una interacción fluida mediante gafas inteligentes, señalando avances con Gemini 3.
Anunció alianzas estratégicas con Warby Parker, Gentle Monster y Samsung, y dijo que esperan presentar nuevos dispositivos pronto, posiblemente durante el verano. Definió el reto principal como crear un asistente digital universal presente en múltiples contextos y capaz de comprender las necesidades del usuario.
Respecto al modelo de negocio, negó planes inmediatos para insertar publicidad en la aplicación de Gemini, y enfatizó que la prioridad es la confianza y la privacidad del usuario.
Argumentó que la publicidad podría distorsionar la relación entre usuario y asistente y confundir sobre las recomendaciones, por lo que consideró que privacidad y seguridad deben prevalecer.
Problemas filosóficos de la ingeniería
Al analizar el impacto de la IA, observó que estas tecnologías ya transforman el trabajo intelectual y comparó ese cambio con lo ocurrido en los juegos, donde la pasión humana persiste pese al avance de las máquinas; destacó que la capacidad de crear ciencia y herramientas es lo que distingue a los humanos.
Tocó asimismo aspectos psicológicos ligados a la automatización, señalando que el propósito y el sentido personal, que muchas personas encuentran en su trabajo, están en juego.
Por ello propuso impulsar una reflexión filosófica para afrontar esta transición histórica. Inspirado en los cambios posteriores a la Revolución Industrial, mencionó que nuevos sentidos y actividades podrían aparecer fuera del ámbito estrictamente económico, en áreas como el arte, la exploración o el deporte.
En cuanto a plazos, estimó que la AGI podría materializarse en un horizonte de cinco a diez años, aunque reconoció que todavía quedan descubrimientos por hacer en arquitecturas y métodos de aprendizaje. Subrayó que el desafío es tanto técnico como filosófico.
Concluyó recordando que, pese a la novedad del campo, el fenómeno encaja en la conducta humana: la capacidad para crear herramientas y adaptarse ha sido clave en el progreso de la especie y sigue siendo fundamental para los avances tecnológicos actuales.
Demis Hassabis: OBE y Premio Nobel
Sir Demis Hassabis (miembro de la Orden del Imperio Británico y caballero) es investigador en inteligencia artificial, empresario y galardonado con el Premio Nobel. Cofundó DeepMind en 2010 y dirige la compañía, adquirida por Google en 2014. Bajo su liderazgo se desarrollaron hitos como AlphaGo, el primer programa en derrotar a un campeón mundial de Go, y AlphaFold, que resolvió el problema de predecir la estructura tridimensional de proteínas, relevante para la medicina y la biología.
En 2024 el Comité Nobel lo distinguió con el Premio Nobel de Química por su trabajo en predicción de estructuras proteicas; sus publicaciones han sido citadas más de 200.000 veces. Es miembro de la Royal Society y de la Royal Academy of Engineering, y fue incluido en la lista de las personas más influyentes de la revista Time en 2017 y 2025.


