El Gobierno de Estados Unidos anunció el viernes sanciones contra una flota de nueve buques y sus propietarios, a los que acusa de transportar cientos de millones de dólares en petróleo iraní hacia mercados extranjeros, informó el Departamento del Tesoro. La medida forma parte del endurecimiento de acciones contra Irán en respuesta a la represión de protestas y al bloqueo informativo impuesto tras el estallido social.
Las sanciones responden al corte de internet implementado por las autoridades iraníes el 8 de enero en el marco de una ola de manifestaciones y la fuerte represión que las siguió. El Departamento del Tesoro señaló que la acción busca golpear “un componente crítico de cómo Irán genera los fondos que utiliza para reprimir a su propio pueblo”, según declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent. Entre los conceptos clave asociados a la medida figuran sanciones, flota fantasma, petróleo iraní, represión e internet.
Los buques sancionados, registrados bajo banderas como las de Palau y Panamá, integran la llamada “flota fantasma”: una red de petroleros antiguos con propiedad opaca utilizada para eludir sanciones internacionales, principalmente de Estados Unidos, indicó la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Esa red ha facilitado el transporte de petróleo y derivados sujetos a sanción, tanto de Irán como de Rusia. La medida prohíbe a las personas y entidades señaladas comerciar con ciudadanos estadounidenses o acceder al sistema financiero de Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses afirmaron que los ingresos generados por estas operaciones se han desviado para financiar “proxies terroristas regionales, programas de armamento y servicios de seguridad” en lugar de prestarse a servicios básicos para la población. El Departamento de Estado añadió que la sanción “restringirá aún más la capacidad de Irán de exportar petróleo a través de mecanismos oscuros y fraudulentos”, según el portavoz Tommy Pigott.
La red sancionada incluye empresas radicadas en Emiratos Árabes Unidos, India y Omán, según el anuncio del Tesoro. Entre los buques señalados están el Sea Bird, Al Diab II y Cesaria, registrados bajo bandera de Palau, así como el Avon y el Chiron 5, abanderados en Comoras.
El anuncio coincide con un reforzamiento militar estadounidense en la región. El presidente Donald Trump describió como una “armada” al grupo de portaviones y destructores que se aproxima a Oriente Medio, según periodistas a bordo del Air Force One. Trump afirmó que el desplazamiento busca estar preparado “por si acaso” fuera necesario actuar contra el gobierno iraní, y aseguró que sus advertencias han evitado la ejecución de más de 800 disidentes. El fiscal general iraní calificó esas afirmaciones como “completamente falsas”.
El endurecimiento de la postura estadounidense se produce en paralelo al aumento del saldo mortal derivado de la represión de las protestas. Un grupo de derechos humanos con sede en Estados Unidos confirmó más de 5.000 fallecidos durante las manifestaciones, la mayoría de ellos participantes atacados por fuerzas de seguridad. Organizaciones no gubernamentales advirtieron que el corte de internet, que se prolongó cerca de dos semanas, dificultó la verificación de cifras, por lo que el número real de víctimas podría ser mayor.
Las protestas, iniciadas a finales de diciembre y dirigidas también contra el liderazgo del ayatolá Ali Khamenei, se vieron disueltas tras la represión. Trump evitó pronunciarse sobre si Khamenei debería abandonar su cargo.
La misión permanente de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York no respondió de inmediato a solicitudes de comentario sobre las medidas anunciadas por Estados Unidos.
(Con información de AFP, AP y Reuters)


