El gobierno iraquí informó este domingo que investigará y juzgará a integrantes del grupo Estado Islámico que están siendo trasladados desde prisiones y campos de detención en la vecina Siria hacia Irak, en el marco de un acuerdo mediado por Estados Unidos.
El comunicado del máximo órgano judicial de Irak siguió a una reunión de altos funcionarios políticos y de seguridad, en la que se analizó la transferencia de aproximadamente 9.000 detenidos del EI que permanecen en Siria desde el colapso del grupo allí en 2019.
La decisión de trasladarlos se produjo después de que las fuerzas gubernamentales sirias el mes pasado expulsaran de varias zonas del noreste del país a los combatientes kurdos sirios —antiguos aliados clave de Estados Unidos contra el EI— quienes durante años custodiaron campos que alojaban prisioneros del grupo.
Las tropas sirias tomaron el extenso campo de Al-Hol —donde viven miles de personas, en su mayoría familiares de milicianos del EI— tras la retirada de la fuerza kurda en el marco de un alto el fuego. También asumieron el control, la semana pasada, de una prisión en la ciudad nororiental de Shaddadeh, de la que algunos detenidos del EI escaparon durante los combates; según medios estatales sirios, la mayoría fueron recapturados.
Los combates entre el ejército sirio y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por kurdos, han aumentado el temor de que el EI reactive sus células durmientes en la zona y que se produzcan fugas de detenidos. El gobierno sirio aseguró que, según su acuerdo inicial con los kurdos, asumiría la responsabilidad de los prisioneros.
Bagdad teme en particular que los detenidos fugados se reagrupen y representen una amenaza para la seguridad de Irak y para su lado de la extensa frontera con Siria.
El Consejo Supremo Judicial de Irak afirmó que, una vez en suelo iraquí, los detenidos del EI acusados de terrorismo serán investigados por las fuerzas de seguridad y juzgados por tribunales nacionales.
El ejército estadounidense inició el proceso de transferencia el viernes, trasladando los primeros prisioneros desde Siria a Irak. El domingo se transfirieron otros 125 detenidos, según dos funcionarios de seguridad iraquíes que hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato.
Hasta ahora han llegado 275 prisioneros a Irak; las autoridades dicen que el proceso ha sido lento porque el ejército estadounidense los está trasladando por vía aérea.
Tanto Damasco como Washington han recibido con agrado la propuesta de Bagdad de trasladar a los prisioneros a Irak.
El parlamento iraquí se reunirá más tarde el domingo para debatir los acontecimientos en Siria, donde las fuerzas gubernamentales sirias buscan reforzar su presencia a lo largo de la frontera.
Los enfrentamientos entre el gobierno sirio y las FDS se han reducido en gran medida tras un alto el fuego reciente. Según el Ministerio de Defensa sirio, la tregua se amplió para facilitar la operación de transferencia en curso por parte de las fuerzas estadounidenses.
El Estado Islámico fue derrotado en Irak en 2017 y en Siria en 2019, pero sus células durmientes siguen perpetrando ataques mortales en ambos países. Las FDS, aliadas clave de Estados Unidos en la región, desempeñaron un papel importante en esa derrota.
Durante los combates contra el grupo, miles de combatientes y decenas de miles de mujeres y niños vinculados a ellos fueron capturados y detenidos en prisiones y en el campo de Al-Hol, que actualmente acoge a miles de mujeres y niños.
El año pasado, tropas estadounidenses y sus socios de las FDS detuvieron a más de 300 milicianos del EI en Siria y abatieron a más de 20. En diciembre, una emboscada de milicianos del EI en Siria mató a dos soldados estadounidenses y a un intérprete civil estadounidense.
(con información de AP)


