El prolongado conflicto sentimental entre Mauro Icardi, Wanda Nara y la China Suárez fue analizado en América TV. En la última emisión de LAM, el conductor Ángel de Brito revisó las publicaciones recientes del delantero y planteó que esas expresiones no responderían tanto a iniciativas personales como a la necesidad de cumplir con las expectativas de su actual pareja para evitar tensiones en el hogar.
Desde el entorno del periodismo de espectáculos se sostiene la hipótesis de que Icardi usa sus redes sociales como una herramienta de validación: cada vez que publica mensajes reafirmando su amor o atacando el pasado, lo haría con el objetivo de calmar el clima interno.
La intención sería tranquilizar a la China Suárez, quien, al conocer los antecedentes de su pareja, mantendría una actitud vigilante que lo empuja a manifestar públicamente un compromiso exagerado.
El papel de la China Suárez y la interpretación de Pepe Ochoa
En el debate, Pepe Ochoa describió la dinámica interna con dureza, señalando que la actriz estaría afectada por la persistente referencia a Wanda Nara, lo que generaría una presión constante sobre el futbolista.
Ochoa afirmó que, al ser consciente de con quién se relaciona, ella lo tendría controlado, y por eso Mauro publicaría imágenes irónicas o “estampitas” para demostrar lealtad y mantener la calma en la pareja.
A esa postura se sumó la periodista Pilar Smith, quien aportó un dato sobre el origen del último episodio: según Smith, el nuevo capítulo del conflicto no habría sido iniciado por Icardi, sino por un reclamo de la actriz después de una conversación que el jugador mantuvo con su ex pareja.
Por su parte, Ángel de Brito comparó la situación actual de Icardi con su pasado junto a Wanda Nara, recordando que el futbolista suele ceder el control de su imagen pública a sus parejas. De Brito sugirió que esa misma dinámica de dependencia parece repetirse con su nueva compañera, aludiendo a la forma en que anteriormente Wanda conducía su presencia en entrevistas y eventos.


