Filipinas manifestó el lunes su preocupación ante China por los recientes intercambios públicos acalorados entre diplomáticos de ambos países en Manila, en el marco de la prolongada disputa por el mar del Sur de China. El Departamento de Asuntos Exteriores filipino informó que presentó representaciones formales al embajador chino y a la embajada, expresando “serias preocupaciones por la escalada de intercambios públicos”.
La cancillería advirtió que un tono cada vez más confrontativo frente a Pekín podría reducir innecesariamente el espacio diplomático necesario para gestionar las tensiones marítimas. Al mismo tiempo, reafirmó su apoyo a los funcionarios, incluidos senadores, que han defendido los intereses nacionales en la zona en disputa.
La semana pasada, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China dijo haber convocado al embajador filipino Jaime Flor Cruz para protestar por declaraciones del portavoz de la guardia costera filipina, el comodoro Jay Tarriela, quien ha sido especialmente crítico con la postura china en la región.
China reclama casi toda la vía marítima, una ruta clave para el comercio global. No obstante, un fallo arbitral internacional de 2016, fundamentado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, desestimó las reclamaciones expansivas de Beijing. China no participó en el arbitraje iniciado por Filipinas en 2013 y rechaza su resultado.
Además de Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunei y Taiwán también presentan reclamaciones sobre partes del mar del Sur de China. En los últimos años han aumentado las confrontaciones marítimas entre China y Filipinas; a diferencia de otros reclamantes, el gobierno filipino ha denunciado públicamente maniobras chinas y ha difundido videos e imágenes que atribuye al uso de cañones de agua y bloqueos peligrosos por parte de fuerzas chinas.
La cancillería filipina sostuvo su respaldo a los funcionarios nacionales y destacó que las opiniones de sus representantes y de quienes discrepan forman parte de la “robusta pluralidad de ideas” propia de una sociedad democrática.
La embajada de China respondió a las declaraciones de Tarriela, acusándolo de “exagerar los problemas marítimos, confundir el bien y el mal, tergiversar los hechos, incitar a la confrontación, engañar a la opinión pública y socavar los intereses y la dignidad nacionales de China”. El portavoz adjunto de la misión, Guo Wei, calificó las opiniones de Tarriela de “ignorantes y arrogantes”.
Tarriela replicó a Guo Wei en redes sociales, señalando: “Estoy empezando a pensar que disfrutas usar las redes sociales aquí en Filipinas porque no tienes tal libertad en tu país”.
La senadora Risa Hontiveros sostuvo que los diplomáticos chinos han violado la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas al intentar limitar las declaraciones y críticas de funcionarios filipinos en territorio nacional, y describió a la embajada china como “un mal invitado” en Filipinas.
En respuesta, la misión diplomática china aseguró que no busca silenciar a nadie, pero que actuará ante intentos de “difamar” a China y a sus líderes. La embajada puso en duda las motivaciones de Hontiveros —considerada posible candidata para las elecciones de 2028— preguntando si realmente defiende el interés nacional o persigue beneficios políticos personales.
(Con información de AP)


