27 de enero de 2026
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Homenaje al Holocausto revela nuevas historias y advertencias sobre antisemitismo

Velas parpadeaban al amanecer del martes en el Monumento al Holocausto de Berlín, donde personas de distintos países se congregaron para conmemorar el Día Internacional de Conmemoración del Holocausto y recordar el asesinato de millones de personas por la Alemania nazi y su intento de acabar con la vida judía en Europa.

El Día Internacional de Conmemoración del Holocausto se celebra cada 27 de enero, en el aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau por las fuerzas soviéticas. La Asamblea General de la ONU aprobó en 2005 una resolución que instituyó la fecha como jornada anual de recuerdo.

En el monumento de Auschwitz, en el sur de Polonia —zona que estuvo ocupada por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial—, ex prisioneros colocaron flores y coronas junto a un muro donde las tropas nazis asesinaron a miles de personas, en su mayoría polacos. Más tarde, el presidente polaco Karol Nawrocki participó con supervivientes en una ceremonia en Birkenau, el extenso campo cercano donde judíos de toda Europa fueron enviados para ser exterminados en cámaras de gas.

En el complejo de Auschwitz-Birkenau murieron aproximadamente 1,1 millones de personas, la mayoría judíos, además de polacos, romaníes y otros grupos perseguidos.

El día se recuerda de muchas maneras

En toda Europa se sucedieron actos conmemorativos por el aniversario de la liberación de Auschwitz, ocurrido el 27 de enero de 1945.

En Berlín se encendieron velas y se depositaron rosas blancas en el Monumento a los Judíos Asesinados de Europa, formado por 2.700 losas de hormigón cerca de la Puerta de Brandeburgo, que rinde homenaje a los seis millones de judíos asesinados y funciona como símbolo del recuerdo en Alemania.

En la República Checa se convocó una marcha con velas en Terezín, el antiguo campo de concentración nazi de Theresienstadt, desde donde miles de judíos murieron o fueron deportados a Auschwitz y otros campos de exterminio.

Los Países Bajos celebraron su Día Nacional en Memoria del Holocausto con una marcha silenciosa por el antiguo barrio judío de Ámsterdam hasta un monumento en memoria de las víctimas de Auschwitz. La alcaldesa Femke Halsema recordó que lugares como Bergen-Belsen, Sobibor y Auschwitz son ejemplos extremos de lo que la intolerancia, el odio y el racismo pueden provocar.

Israel conmemora su propio Día de Recordación del Holocausto en el aniversario del Levantamiento del Gueto de Varsovia de abril de 1943, fecha que destaca la resistencia judía frente al terror nazi.

Advertencias sobre el mundo de hoy

Al recordar el pasado, varios líderes alertaron sobre el aumento del odio en la actualidad.

Kaja Kallas advirtió que hoy se registran niveles de antisemitismo comparables a los más altos desde el Holocausto y que algunas amenazas toman “formas nuevas y perturbadoras”.

Kallas también señaló el uso indebido de contenido generado por inteligencia artificial para difuminar la frontera entre hechos y ficción, distorsionar la verdad histórica y poner en riesgo la memoria colectiva.

El presidente checo Petr Pavel señaló que la jornada es una invitación a reflexionar sobre la responsabilidad individual y colectiva en el presente, y lamentó que todavía haya quienes trivializan o simpatizan con la ideología nazi.

Una comunidad cada vez más reducida de supervivientes del Holocausto

Según la Conferencia sobre Reclamaciones Materiales Judías contra Alemania, con sede en Nueva York, se estima que permanecen con vida 196.600 judíos supervivientes del Holocausto en todo el mundo, frente a los 220.000 estimados el año anterior. Casi el 97% de ellos son “supervivientes infantiles”, nacidos a partir de 1928.

Aunque su número disminuye con el tiempo, todavía hay supervivientes que comparten sus vivencias por primera vez después de décadas.

En una reunión anual en la cámara alta del Parlamento checo participaron supervivientes del Holocausto. Pavel Jelinek, de 90 años y natural de Liberec —una ciudad que antes de la guerra contaba con una comunidad judía de unas 1.350 personas—, dijo ser el último de los 37 judíos que regresaron a esa localidad tras la guerra.

Jelinek expresó que su lema vital ha sido: “El mundo entero es un puente estrecho, y lo que importa es no tener miedo en absoluto”.

(con información de AP)

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