La apertura de las importaciones afectó a la industria local, especialmente al sector textil y de indumentaria, donde la llegada masiva de contenedores desde China ofrece productos a precios que resultan imposibles de competir para los productores nacionales. Ese contexto provocó el cierre de muchas empresas y comercios, entre ellos el local de calzado de Marixa Balli en Flores.
Balli, que llevaba dos décadas vendiendo calzado en esa zona, confirmó que 2025 fue “el peor año” y que debió cerrar su local principal. Dijo que la falta de compradores le impidió sostener el negocio y que no había enfrentado una situación similar desde 2005. Como parte de la reducción de su estructura, dejó su showroom más grande y mantuvo un local más pequeño en la Avenida Rivadavia, donde está liquidando el stock restante, y anunció además que planea cambiar de rubro.
A pesar del cierre y los esfuerzos por salvar su marca, Xurama, Balli expresó un mensaje de esperanza, deseando que la gente pueda volver a permitirse compras cuando tenga algo de dinero disponible.


