El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, dijo el miércoles que el régimen iraní “se niega” a dialogar sobre su programa de misiles balísticos, una situación que consideró “un gran problema” a pocas horas de una nueva ronda de conversaciones prevista para este jueves en Ginebra.
“El presidente (Donald Trump) desea soluciones diplomáticas. Las prefiere ampliamente. Por lo tanto, no calificaría el día de mañana más que como una serie de conversaciones que, espero serán productivas, pero al final tendremos que hablar de otros temas además del programa nuclear”, manifestó Rubio en una conferencia de prensa en San Cristóbal y Nieves.
Rubio insistió en que las autoridades de la República Islámica evitan abordar el tema de los misiles balísticos con Estados Unidos o con otras partes.
El martes, Donald Trump afirmó ante el Congreso que Irán desarrolla armas capaces de alcanzar el territorio estadounidense: “Ya han desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa y a nuestras bases” y “están trabajando para construir misiles que pronto podrán alcanzar los Estados Unidos”, dijo el presidente, que además ordenó el despliegue de una fuerza militar en el Golfo.
Teherán rechazó esas acusaciones y calificó de “grandes mentiras” las afirmaciones estadounidenses sobre su armamento.
Washington insiste en incluir el programa de misiles en la agenda de las conversaciones, mientras el presidente Trump mantiene advertencias sobre una posible operación militar si no se alcanzan nuevos acuerdos con Irán.
Los negociadores iraníes llegaron a Ginebra la noche del miércoles y expresaron optimismo antes de la nueva ronda de conversaciones, en la que participarán el enviado estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner.
Rubio añadió que, tras los ataques estadounidenses de junio de 2025, el programa nuclear iraní fue “destruido” y que el régimen fue advertido de no intentar reactivarlo. “Por el momento no están enriqueciendo, pero están intentando llegar al punto en que finalmente puedan hacerlo”, afirmó.
En línea con las declaraciones del secretario de Estado, Washington impuso el miércoles nuevas sanciones a Teherán con el objetivo de limitar las ventas de petróleo y frenar el desarrollo de misiles balísticos. Las medidas se ampliaron a más de 30 personas, empresas y embarcaciones vinculadas a la financiación del programa militar iraní.
El Departamento de Estado, liderado por Rubio, anunció la decisión con el argumento de bloquear recursos que sostienen la estrategia armamentística iraní, en la antesala de una nueva ronda de negociaciones nucleares en Suiza. La autoridad estadounidense identificó redes de individuos y compañías con base en Irán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos que actúan como facilitadores logísticos y financieros de los programas de defensa de Irán.
“Estamos designando a individuos y entidades involucrados en diversas redes de adquisición de armas que respaldan el desarrollo de misiles balísticos y armamento avanzado del régimen iraní”, explicó el portavoz del Departamento de Estado, Thomas Pigott, en un comunicado.
Las sanciones afectan también a propietarios y operadores de cerca de cien buques de la llamada “flota en la sombra”, utilizada para transportar millones de dólares en crudo y productos petroquímicos iraníes a mercados internacionales, eludiendo restricciones previas.
Según el Departamento del Tesoro, esos ingresos ilícitos son fundamentales para financiar tanto el programa nuclear iraní como el apoyo a grupos armados en la región.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que Irán recurre a los sistemas financieros internacionales para vender petróleo de manera ilegal, blanquear los ingresos obtenidos y adquirir componentes necesarios para sus programas nucleares y convencionales.
El funcionario subrayó que esos fondos “sostienen la actividad de grupos terroristas y las ambiciones militares desestabilizadoras de Teherán”.
(Con información de AFP)

