El Fondo Monetario Internacional aprobó un préstamo por 8.100 millones de dólares para Ucrania. El Directorio Ejecutivo autorizó un nuevo programa de apoyo por cuatro años y determinó el desembolso inmediato del primer tramo, de 1.500 millones de dólares, destinados a cubrir el déficit fiscal y garantizar la continuidad de los pagos públicos.
Este programa se convierte en el pilar del financiamiento internacional para Ucrania, que entra en su quinto año de guerra tras la invasión rusa.
Paralelamente, la Unión Europea estudia un crédito de 90.000 millones de euros (unos 106.000 millones de dólares), cuyo desembolso final depende de la aprobación definitiva y enfrenta la oposición de Hungría. El Gobierno ucraniano espera recibir el primer tramo de ese crédito en abril.
El paquete de asistencia internacional que Ucrania busca asegurar asciende a 136.500 millones de dólares para los próximos cuatro años. Ese apoyo es esencial para cubrir el déficit previsto y sostener programas sociales y gastos de defensa.
Se estima que al menos 60.000 millones de euros del crédito europeo se destinarán a defensa y 30.000 millones a cubrir el déficit presupuestario estatal.
El panorama financiero de Ucrania es crítico: las autoridades advirtieron sobre el riesgo de una grave escasez de fondos si no se materializan los apoyos internacionales.
El Gobierno descarta que se produzca una crisis financiera tras el respaldo del FMI y confía en que esa decisión incentive a la Unión Europea a desbloquear el préstamo pendiente.
El acuerdo con el FMI incluye la introducción del Impuesto al Valor Agregado para pequeños empresarios, aunque el Ejecutivo logró elevar el umbral de facturación antes de que el impuesto entre en vigor, tras negociar con asociaciones empresariales. La ley correspondiente deberá aprobarse antes de 2027.
Entre las medidas que podrían afectar a la población figura un aumento en las tarifas del gas. Hasta ahora el Estado subsidiaba el precio para los hogares, pero la necesidad de importar gas por los daños en la infraestructura energética obliga a revisar esa política.
Los datos económicos recientes muestran que la economía de Ucrania creció 2,2 % en 2025, tras un 3,2 % en 2024, aunque la recuperación se desaceleró. La inflación fue del 8 % en 2025. El FMI proyecta un crecimiento de entre 1,8 % y 2,5 % para 2026 y una inflación estimada en 6,1 %, aproximadamente la mitad de la registrada el año anterior.
Entre los apoyos internacionales figuran Estados Unidos, Alemania, Canadá, Reino Unido, Japón y otros miembros de la Unión Europea. Además, el Grupo de Acreedores de Ucrania acordó mantener la moratoria sobre la deuda bilateral oficial y definir una solución definitiva cuando disminuya la incertidumbre.
La situación en la frontera sigue siendo tensa: en los últimos días drones rusos violaron el espacio aéreo de Rumanía, miembro de la UE y la OTAN, y misiles ucranianos impactaron la ciudad rusa de Belgorod, causando daños en instalaciones energéticas.
Frente a la persistencia del conflicto y las dificultades económicas, el Gobierno de Ucrania anunció un aumento de 12,1 % en las pensiones para 10 millones de beneficiarios, con el fin de mitigar el impacto de la inflación.
(Con información de EFE)

