27 de febrero 2026 – 18:54
Las vacaciones de verano impulsaron una mayor demanda de divisas y ampliaron el déficit por turismo, aunque los niveles se mantuvieron por debajo de los récords observados en 2025. Entre los factores destacados estuvieron los ingresos por comercio exterior y las colocaciones de deuda privada.
Depositphotos
Este aumento era previsible por las necesidades de divisas de quienes viajaron al exterior. El monto superó a los registrados en noviembre y diciembre, pero se ubicó por debajo del promedio de u$s4.940 millones observado entre mayo y octubre.
La Formación de Activos Externos (FAE) de personas fue la principal salida neta de dólares, seguida por pagos netos de deuda pública por -u$s1.817 millones, en un mes en el que el Gobierno afrontó vencimientos e intereses de bonos soberanos.
La balanza de servicios registró un déficit de -u$s946 millones, del cual el 78,5% correspondió a viajes turísticos. Pese a ello, el rojo fue inferior al de enero de 2025, cuando el tipo de cambio real estaba más apreciado, lo que encarecía el turismo doméstico y abarata viajar al exterior.
Los dólares del comercio exterior y la deuda privada compensaron la salida por FAE
En contrapartida, ingresaron divisas por la balanza comercial de bienes y por emisiones de deuda privada. El superávit comercial fue de u$s2.014 millones, el segundo mayor en seis meses (solo detrás de septiembre, afectado por una liquidación excepcional del agro por una breve reducción de retenciones). Contribuyeron a este resultado tanto una buena cosecha de trigo como una menor absorción de importaciones.


