El crédito en pesos registró en febrero su mayor caída real en casi dos años.
De cara al futuro, LCG estima que tanto el nivel de morosidad como la evolución de los salarios seguirán limitando el crecimiento del crédito. A esa restricción se suma la ausencia de un motor claro para la expansión económica, por lo que un aumento moderado de la actividad también frenará la demanda crediticia por parte de las empresas. Además, varias compañías ya presentan dificultades para repagar sus deudas, lo que afectará negativamente el dinamismo de ese segmento del crédito, acotó la consultora en su informe.




