Holi, conocido como la “fiesta de los colores”, es una de las celebraciones más populares del hinduismo. Cada año, millones de personas en la India y en otras partes del mundo se reúnen para celebrar la llegada de la primavera y el triunfo simbólico del bien sobre el mal. Durante la festividad los asistentes se lanzan polvos de colores y agua, y participan en música, baile y pintura de rostros, creando un ambiente de encuentro donde se relativizan las diferencias sociales.
El origen de Holi está en la mitología hindú y sus valores centrales incluyen la renovación, el perdón y la comunidad. La celebración marca el paso del invierno a la primavera e invita a dejar atrás rencores para celebrar la vida. La fecha exacta cambia cada año porque se rige por el calendario lunar hindú y coincide con la luna llena del mes de Phalguna.
Según National Geographic, Holi ocupa un lugar clave en la identidad cultural de la India y refleja su diversidad religiosa.
Mitos y leyendas asociados a Holi
Las historias que rodean Holi proceden de la tradición hindú y explican el sentido moral de la fiesta. Una de las leyendas más conocidas es la de Holika y Prahlad: el rey demonio Hiranyakashipu exigía ser adorado, pero su hijo Prahlad permaneció devoto de Vishnu. Para castigar al joven, Holika —la hermana del rey— intentó quemarlo sentándose con él en una hoguera porque poseía un manto que la protegía del fuego. La tradición cuenta que Prahlad salió ileso por su fe, mientras que Holika fue consumida por las llamas.
Este relato se conmemora en la víspera de Holi con la quema simbólica de Holika, conocida como Holika Dahan, que representa la derrota del mal y la renovación espiritual. National Geographic señala que estos mitos ayudan a dar sentido a la celebración.
Celebraciones y rituales de Holi
En Holi las calles se llenan de color y la práctica más visible es el lanzamiento de gulal (polvos coloreados), que simboliza la inclusión y la igualdad entre los participantes. Niños y adultos se mezclan en juegos con polvos y agua, utilizando globos, pistolas de agua o cubos para salpicar. La festividad también incluye bailes, cánticos y la preparación de dulces tradicionales como la gujiya.
La ocasión suele servir para la reconciliación familiar y comunitaria: familias y vecinos se visitan, comparten comidas y renuevan la convivencia. Según National Geographic, en distintas regiones las celebraciones pueden durar desde un día hasta más de una semana.
Fechas y calendario de Holi
Holi se celebra en la luna llena del mes hindú de Phalguna, lo que normalmente coincide con principios de marzo en el calendario gregoriano; en esta ocasión tuvo lugar el 4 de marzo. Aunque la jornada principal suele durar un día, en algunas zonas las festividades se prolongan varios días, sobre todo en el norte de la India. La noche anterior, Holika Dahan, está dedicada a encender hogueras que simbolizan la victoria del bien sobre el mal.
Al depender del calendario lunar hindú, la fecha varía cada año y no tiene un día fijo en el calendario occidental, lo que añade un componente de expectativa ligado al ciclo natural de las estaciones. National Geographic destaca que esta variabilidad refuerza la conexión del festival con los ritmos de la naturaleza.
Impacto cultural y expansión global de Holi
Aunque sus raíces están en la India, Holi se ha difundido internacionalmente y hoy se celebra en Estados Unidos, Europa, América Latina y otros lugares, tanto en comunidades hindúes como en eventos abiertos a públicos diversos. El festival se ha convertido en un símbolo de diversidad y convivencia multicultural.
Holi ha inspirado festivales de colores no religiosos, actividades recreativas y celebraciones universitarias. National Geographic apunta que su expansión ayuda a difundir valores de inclusión y tolerancia, aunque también plantea debates sobre la apropiación cultural.

