La policía del Territorio del Norte de Australia informó el domingo sobre la presencia generalizada de cocodrilos y señaló que más de mil personas en todo el territorio fueron trasladadas a refugios tras intensas inundaciones.
El estado registró fuertes lluvias durante el fin de semana y la localidad de Katherine vivió su peor crecida desde 1998.
El sábado se evacuó a más de mil residentes en todo el territorio, utilizando helicópteros y aviones para asistir comunidades en zonas remotas.
“No puede ser mucho más grande”, declaró a la prensa Shaun Gill, comandante interino del control de incidentes policiales, al referirse al alcance de las inundaciones.
Gill afirmó que, “al menos”, 90 viviendas estaban sin suministro eléctrico y advirtió a la población de no entrar en las aguas.
“Hay cocodrilos absolutamente por todas partes. Por favor, no entres en el agua. El mensaje es bastante claro”, añadió.
Explicó que no se debe nadar porque el río tiene corriente rápida y porque en esas zonas los cocodrilos están más activos.
El subcomisario Travis Wurst también instó a los habitantes de Katherine a no tomar riesgos ni meterse en el agua.
Advirtió, además, sobre “cocodrilos y otras cosas que te harán la vida difícil”.
Varias escuelas permanecerán cerradas hasta el lunes, informó la jefa del gobierno del Territorio del Norte, Lia Finoccio.
Se calcula que en el norte de Australia hay más de 100.000 cocodrilos de agua salada y de agua dulce.
La población más estable de “salties” está en Australia: se encuentran en el norte de Queensland, a lo largo del Territorio del Norte y hasta Broome, en Australia Occidental; también hay poblaciones fragmentadas en el Sudeste Asiático, Papúa Nueva Guinea, Vanuatu, las Islas Salomón e incluso en la India.
Estos grandes carnívoros pueden alcanzar hasta siete metros de longitud y superar los 1.000 kilogramos, por lo que pueden depredar cerdos salvajes, ciervos, canguros e incluso ganado o búfalos.
El extenso Territorio del Norte es una de las regiones menos pobladas del país y suele verse afectado por fenómenos meteorológicos extremos.
Investigadores han advertido repetidamente que el cambio climático incrementa el riesgo de desastres naturales como incendios forestales, inundaciones y ciclones.
(con información de AFP)

