25 de abril de 2026
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Más gasto en transporte, servicios y comercios locales

Las familias reorganizan sus prioridades en la actual coyuntura.

Damián Graziano, director comercial de Nielsen para Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay, explicó en una entrevista radial cómo se modifican los patrones de consumo en el contexto actual.

Las familias están reorganizando sus prioridades ante la coyuntura vigente.

“El consumidor se está yendo de la gran cadena, de la compra grande. Hoy el bolsillo está muy apretado y busca controlar el gasto”, señaló Graziano. Aclaró además que los autoservicios registran variaciones de precios algo menores que otros canales, lo que favorece el traslado hacia compras de cercanía.

El fenómeno ocurre en un marco en el que los hogares destinan una porción creciente de sus ingresos a transporte, electricidad, gas y otros servicios. Graziano comentó que hay una correlación directa entre el aumento de tarifas y la retracción del consumo masivo: lo que antes se destinaba a productos de góndola ahora se reasigna a gastos fijos.

Esta dinámica desplaza al consumo de una orientación más aspiracional hacia una más funcional: implica resignar marcas premium, reducir el ticket promedio, cambiar de canal y priorizar lo indispensable.

Los datos muestran una recuperación fragmentada

Según la medición de la Universidad de Palermo, el consumo total privado avanzó 0,7% mensual en marzo, pero cayó 2,6% interanual y acumuló una baja de 2,2% en el primer trimestre frente al mismo período de 2025. En tanto, el índice de consumo de la Cámara Argentina de Comercio retrocedió 0,5% mensual y 1,3% interanual.

La composición de esos registros muestra una economía de consumo partida: algunos bienes durables y sectores vinculados a autos, motos, turismo e inmuebles mostraron mejores desempeños, pero el consumo cotidiano sigue débil. En supermercados hubo un leve avance mensual en febrero, aunque en el primer bimestre las ventas acumularon una caída, y otros rubros sensibles al bolsillo también exhibieron retrocesos.

Dentro del consumo masivo se observaron bajas en alimentos clave: el consumo de carne vacuna cayó 9,8% interanual en febrero y el de carne aviar se ubicó 4,6% por debajo del nivel del año anterior. La venta de combustibles al público se mantuvo prácticamente sin cambios respecto a 2025, a pesar del fuerte impacto de los precios.

Salarios, crédito y mora: los límites de la recomposición

El ingreso disponible sigue siendo un condicionante clave. Según cálculos basados en datos oficiales, los salarios registrados acumularon una caída real del 4,33% entre septiembre y febrero; desde la asunción de Javier Milei la pérdida asciende al 8,87%, con un efecto más pronunciado en los trabajadores del sector público.

Otro límite proviene del crédito: tras casi dos años de crecimiento real, el crédito comenzó a perder impulso hacia fines de 2025. En la misma línea, las tarjetas y los préstamos personales moderaron su avance, lo que añade una restricción para sostener el consumo de bienes durables.

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