El hecho ocurrió el 20 de junio, cuando la víctima esperaba sentada junto a un amigo en un Toyota Corolla estacionado en doble fila en la calle Castro al 1100, en el barrio porteño de Boedo, con las balizas encendidas. Según la investigación judicial, en ese momento dos delincuentes los rodearon, les exigieron que se bajaran del vehículo y, ante la resistencia de la víctima, uno de los agresores le disparó entre las costillas. Tras el ataque, los autores huyeron.
La autopsia, consignada por Infobae, determinó que el proyectil era de calibre .32. La bala ingresó de frente entre la segunda y tercera costilla, impactó la vena cava superior y perforó el pulmón derecho. El hombre fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde falleció aproximadamente una hora después. Tenía 65 años.
En medios y redes sociales se destacó que la víctima —apellidada Fernández en las actuaciones— había sido empleado en el Senado bonaerense y había trabajado en distintas dependencias públicas, entre ellas la Magistratura provincial, la Gobernación de la provincia y la Secretaría de Deportes. Esa trayectoria se mencionó en los mensajes que circularon tras el crimen.
En la causa intervino la División Homicidios de la Policía de la Ciudad. Uno de los implicados fue detenido en Villa Lugano y actualmente permanece preso en el penal de Devoto, tras una investigación que permitió su captura. El autor material del disparo, identificado por la investigación con nombre y apellido, continúa prófugo.
Según el texto del Tribunal N°16, ambos imputados portaban armas de fuego cuando abordaron a las víctimas y les ordenaron descender del vehículo. Fernández se resistió y mantuvo un forcejeo con los asaltantes; durante ese intercambio uno de los delincuentes lo golpeó y luego le efectuó el disparo mortal. Minutos después, ya en plena fuga y aún con un arma, los sospechosos interceptaron a otro hombre en la calle Castro Barros al 800, a quien le robaron un Peugeot 208, un iPhone 13 y la billetera. Ese vehículo fue abandonado poco después en Lomas de Zamora.
La investigación continúa abierta, con al menos un detenido y el autor material buscado por la Justicia. Se siguen recabando pruebas y testimonios para completar la reconstrucción de los hechos y ubicar al prófugo.

