Motorslice, el nuevo juego de acción y parkour desarrollado por Regular Studio y distribuido por Top Hat Studios, llegará a PC vía Steam esta primavera. Con influencias de títulos como Prince of Persia y Mirror’s Edge, propone una experiencia que combina exploración acrobática, combates exigentes y una historia cotidiana, todo ambientado en enormes megaestructuras futuristas. Los jugadores controlarán a P, una joven enviada a cumplir una misión aparentemente sencilla en un entorno hostil, donde deberá enfrentarse a máquinas letales y superar pruebas físicas complejas.
El desafío de desplazarse entre brutalismo arquitectónico y peligro constante
Los niveles de Motorslice están inspirados en el brutalismo, con formas sólidas, geométricas y funcionales que definen el diseño de los espacios. La jugabilidad fusiona parkour con acciones del día a día, demandando precisión y reflejos: escalar muros, deslizarse por superficies y sortear obstáculos son movimientos habituales para avanzar.
El riesgo no solo viene de caídas o suelos resbaladizos, sino principalmente de las máquinas hostiles que patrullan cada zona. El sistema de combate es directo y letal: un error puede provocar la muerte instantánea del personaje, aunque lo mismo aplica a los enemigos. P debe neutralizar a las máquinas combinando agilidad con ataques bien calculados.
Además de la acción, la exploración incluye acertijos ambientales que emplean la física del entorno y añaden variedad a los retos. Ascender por enormes dispositivos para localizar puntos débiles en enfrentamientos contra jefes introduce tensión y complejidad, haciendo que cada segmento presente desafíos particulares.
Una protagonista ante lo desconocido: el recorrido de P
La trama gira en torno a una tarea que parece rutinaria: P recibe un encargo profesional —entrar, eliminar las máquinas y salir— que pronto se complica al descubrir que la megaestructura está dominada por una máquina gigantesca y amenazante. Lo que comienza como un trabajo se transforma en una lucha por la supervivencia y en una experiencia que obliga a confrontar lo inesperado.
El misterio sobre el origen y el propósito de las máquinas añade una capa narrativa a la acción continuada. La atmósfera minimalista refuerza la sensación de aislamiento y peligro, apoyada por una banda sonora y un diseño sonoro envolventes. Visualmente, el juego combina gráficos pixelados con modelos 3D de baja complejidad, integrando elementos retro y modernos para potenciar la inmersión.
Jugabilidad exigente y propuesta visual distintiva
Motorslice apuesta por un nivel de dificultad elevado. Los controles precisos y la necesidad de tomar decisiones rápidas mantienen al jugador en tensión; cualquier fallo puede ser fatal. La muerte instantánea tanto del protagonista como de los enemigos crea un ritmo intenso en el que cada combate y cada salto cuentan.
El parkour es la base del movimiento, ofreciendo libertad pero requiriendo planificación y anticipación. Los puzles físicos y las secciones de plataformas desafían tanto la habilidad técnica como la creatividad del jugador, presentando situaciones que demandan destreza y pensamiento lógico.

