14 de marzo de 2026
Buenos Aires, 25 C

Trastorno hormonal sin diagnóstico afecta fertilidad de miles de mujeres

Según la ginecóloga especializada en fertilidad Dra. Thaïs Aliabadi, en una entrevista para el Podcast Jay Shetty, la mayoría de las mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOP) o endometriosis no llegan a recibir un diagnóstico. Estas patologías, que figuran entre las principales causas de infertilidad a nivel mundial, suelen ser subestimadas por los sistemas de salud, lo que agrava sus efectos físicos y emocionales.

Aliabadi señaló que aproximadamente el 75% de las mujeres con SOP y más del 90% de las que tienen endometriosis permanecen sin diagnóstico. Ambas enfermedades afectan la fertilidad por desequilibrios hormonales, inflamación crónica y posibles daños en el tracto reproductor. Sus síntomas —dolor intenso, menstruaciones irregulares, alteraciones metabólicas y cambios en el estado de ánimo— a menudo se minimizan o se interpretan mal, lo que provoca diagnósticos tardíos, erróneos y dificultades para acceder a tratamientos adecuados.

La experta destacó la necesidad de informar mejor a la población y de promover que las mujeres defiendan su salud. Reiteró las cifras de infradiagnóstico y pidió mayor visibilidad y atención clínica para estas condiciones.

Aliabadi insistió en que la falta de conocimiento en la comunidad médica y la normalización de los síntomas perpetúan la invisibilización de estas enfermedades y limitan el acceso a tratamientos eficaces.

Qué es el SOP y cómo se diagnostica

El SOP es una condición crónica con manifestaciones hormonales, metabólicas, inflamatorias y neurológicas. El diagnóstico habitualmente se basa en cumplir dos de los tres criterios: ciclos menstruales irregulares; ovarios con morfología característica en ecografía; o signos de hiperandrogenismo, como vello facial, acné severo o pérdida de cabello de patrón masculino. La prevalencia estimada llega al 15% en Estados Unidos y puede alcanzar el 20% en India. Según Aliabadi, la mayoría de las mujeres afectadas pasan gran parte de su vida sin diagnóstico.

Muchas pacientes presentan ansiedad, depresión y dificultades con el peso, incluso siendo delgadas, lo que complica la identificación del SOP. No es necesario encontrar un quiste para confirmar la condición; además, algunos profesionales no reconocen en la ecografía un elevado recuento folicular ni consideran una hormona antimülleriana alta como indicio.

Causas y abordaje integral del SOP

Aliabadi describió cuatro pilares del SOP: resistencia a la insulina, niveles altos de andrógenos, inflamación crónica y un componente neurológico. La resistencia a la insulina provoca liberación de esa hormona tras la ingesta de carbohidratos, pero las células no la utilizan adecuadamente; esto eleva la glucemia y favorece la acumulación de grasa visceral, que es inflamatoria. Ese entorno promueve la producción de andrógenos y altera los ciclos menstruales y la ovulación.

En el manejo recomendó cambios en el estilo de vida y opciones médicas: dietas con menor aporte de carbohidratos, caminar entre diez y veinte minutos después de cada comida, ejercicio regular, suplementos para mejorar la sensibilidad a la insulina y, cuando procede, medicamentos como metformina o fármacos del grupo GLP-1. El ejercicio y algunos suplementos contribuyen a regular la insulina y reducir la inflamación.

Respecto a la inflamación y al componente neurológico, explicó que el estrés, la disbiosis intestinal, los trastornos del sueño y la ansiedad pueden agravar el cuadro. El desequilibrio entre estrógeno y progesterona también influye en neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, por lo que muchas pacientes experimentan ansiedad, irritabilidad, tristeza y confusión mental.

El desafío del diagnóstico y la autodefensa

La especialista señaló que prejuicios y falta de formación en la práctica clínica dificultan el diagnóstico precoz. Relató casos de mujeres con años de dolor incapacitante a las que no se las tomó en serio. Propuso que las pacientes puedan identificar señales propias aplicando los criterios diagnósticos y utilizando herramientas en línea antes de la consulta para preparar la evaluación médica. Subrayó que la autodefensa en salud es clave para evitar el abandono por parte del sistema.

Sobre la endometriosis, advirtió que las reglas dolorosas no deben considerarse normales. Definió la enfermedad como una afección inflamatoria crónica y neuroinmune en la que tejido parecido al endometrio se localiza fuera del útero. El dolor menstrual severo, trastornos digestivos, dolor durante las relaciones sexuales o al defecar y síntomas urinarios recurrentes deben investigarse como posibles señales de endometriosis hasta descartarlas.

El diagnóstico de endometriosis suele demorarse entre nueve y once años, y Aliabadi afirmó que más del 90% de las pacientes no reciben un diagnóstico adecuado a tiempo. Aclaró que no siempre se requiere cirugía para diagnosticarla, pues el diagnóstico clínico es posible. El tratamiento inicial suele ser la supresión hormonal —por ejemplo, con progestágenos orales o dispositivos intrauterinos—, reservando la cirugía para casos en que la terapia médica no funciona o aparecen complicaciones. Además, advirtió que existe una solapación significativa entre ambas condiciones: más del 50% de las pacientes con SOP pueden presentar endometriosis, lo que exige un enfoque integral.

Consecuencias y recomendaciones

Aliabadi señaló que la consecuencia más grave del infradiagnóstico es el impacto en la fertilidad: la inflamación puede reducir la cantidad y calidad de los óvulos, por lo que muchas mujeres consultan tarde, cuando la reserva ovárica ya está comprometida. El dolor crónico también tiene efectos sobre la salud mental, incluyendo ansiedad, depresión y consumo problemático de analgésicos. Comentó que algunas mujeres jóvenes ven afectadas su vida sexual y social por la falta de atención a estos problemas.

Recomendó realizar controles de la reserva ovárica desde edades tempranas y solicitar ecografías pélvicas y evaluaciones integrales cuando existan síntomas. Consideró que las ecografías pélvicas deberían formar parte de los exámenes de bienestar femenino, ya que un examen físico por sí solo no detecta adecuadamente estas condiciones.

Para finalizar, Aliabadi insistió en que la información y la educación salvan vidas e instó a que las mujeres conozcan, validen y defiendan su salud desde etapas tempranas, sin esperar a que los problemas se agraven.

Artículo anterior

Actitud polémica de Mauro Icardi en la boda de su hermano

Artículo siguiente

Drones iraníes dañan zona cercana a base militar de Estados Unidos en Kuwait

Continuar leyendo

Últimas noticias