La refinería Mina Al Ahmadi en Kuwait fue atacada con drones en la madrugada del viernes, según reportes oficiales que citaron a la empresa petrolera nacional.
La Agencia Oficial de Noticias de Kuwait informó que los ataques causaron incendios en varias unidades de la instalación: “La refinería Mina Al Ahmadi sufrió esta madrugada varios ataques hostiles con drones, lo que provocó incendios en algunas de sus unidades”.
Mina Al-Ahmadi, con una capacidad de procesamiento de 730.000 barriles de petróleo por día, es una de las tres refinerías principales de Kuwait, país cuya economía depende en gran medida de la producción y exportación de crudo.
Kuwait Petroleum Corporation señaló que varias unidades de la refinería tuvieron que ser paralizadas por los incendios, aunque no se reportaron víctimas a causa de los ataques.
El Ejército kuwaití comunicó que sus defensas aéreas estaban respondiendo a “amenazas hostiles de misiles y drones”, mientras medios estatales de los Emiratos Árabes Unidos indicaron que las amenazas parecían proceder de Irán.
El ataque a Mina Al-Ahmadi se produce en un contexto de creciente presión e incidentes dirigidos por el régimen iraní contra infraestructuras energéticas en los países árabes del Golfo.
Kuwait Petroleum Corp. anunció el cierre de las plantas afectadas tras los ataques con drones. Durante el conflicto la exportación kuwaití de crudo ha sufrido interrupciones, dado que el tránsito por el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz ha sido blanco recurrente de ataques.
En paralelo, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita informó que sus fuerzas interceptaron y destruyeron más de una docena de drones en el este del país y otro en el norte en un periodo de alrededor de dos horas. El Ministerio del Interior de Bahréin indicó que la metralla de lo que describió como una “agresión iraní” provocó un incendio en un almacén que fue controlado sin heridos.
La Oficina de Medios de Dubái confirmó el éxito de las operaciones de intercepción aérea y aseguró que no se registraron heridos. El ataque coincidió con la primera llamada a la oración del día por el Eid al-Fitr, que marca el fin del mes sagrado del Ramadán.
Las defensas aéreas y los equipos de bomberos en los países del Golfo permanecen en alerta máxima ante la escalada de ataques que han puesto en riesgo refinerías, depósitos y centros logísticos estratégicos.
En medio del enfrentamiento entre Irán e Israel y la respuesta de los países del Golfo, el Departamento de Seguridad del Estado de los Emiratos Árabes Unidos anunció el desmantelamiento de una “red terrorista” presuntamente financiada y operada por Hezbollah e Irán.
Las autoridades emiratíes detuvieron al menos a cinco miembros de la célula, que según el comunicado operaba en el país bajo la apariencia de una entidad comercial ficticia para infiltrarse en la economía y ejecutar planes que amenazaban la estabilidad financiera del Estado.
Según las autoridades, la red habría actuado en coordinación con organizaciones externas vinculadas a Hezbollah e Irán, cometiendo lavado de dinero, financiación del terrorismo y otras actividades que ponían en peligro la seguridad nacional.
Por otra parte, Irán lanzó el jueves doce oleadas de misiles contra distintos puntos de Israel, incluyendo proyectiles que Israel describió como barridos de racimo, en una nueva jornada de la ofensiva en curso.
La última oleada se registró a las 22:42, hora local (20:42 GMT), y durante el día se activaron sirenas antiaéreas en varias regiones del norte, centro y sur del país.
El servicio de emergencias Magen David Adom informó que los ataques causaron cinco heridos leves, con lesiones atribuidas a metralla y fragmentos de vidrio.
Esta nueva serie de ataques, que el ejército israelí dijo incluyó proyectiles de racimo, ocurrió aproximadamente una hora después de que el primer ministro Benjamín Netanyahu declarara en una conferencia de prensa que, tras veinte días de campaña militar, Irán “ya no tiene capacidades para enriquecer uranio ni misiles balísticos”.
(Con información de AFP)



