Un piloto declaró ante la Justicia que el traslado fue abonado por un trabajador de la TV Pública vinculado al jefe de Gabinete. La causa busca determinar si existieron irregularidades o un intercambio de favores.
Se trata del piloto Agustín Issin, quien facturó el traslado desde Punta del Este y declaró ante el juez federal Ariel Lijo que el servicio habría sido pagado por Marcelo Grandio, periodista de la TV Pública y cercano al funcionario.
El expediente indica que Issin adquirió el paquete de vuelos el 9 de febrero. A partir de su testimonio, la Justicia intenta establecer si el financiamiento del viaje puede encuadrarse como una dádiva o un posible intercambio de favores vinculado a la actividad laboral de Grandio, quien ya no integra el canal estatal.
El traslado se realizó en un avión Honda Jet matrícula LV-HWA, operado por la firma Alpha Centauri. Fuentes del sector aerocomercial estiman que el costo de ese tipo de vuelos en una aeronave de alta gama y capacidad reducida ronda los 10.000 dólares por tramo.
Ante la repercusión del caso, desde el Gobierno admiten un escenario de “control de daños”. En ese marco, buscan mostrar a Adorni con una agenda activa de gestión, sosteniendo reuniones con funcionarios y referentes políticos.
Según fuentes oficiales, la estrategia también apunta a reducir la exposición pública del resto del gabinete en los próximos días, mientras el jefe de Gabinete intentará instalar otros temas en la agenda para desplazar el foco mediático del episodio.



