Netflix incorporó a su catálogo la miniserie Love & Death, compuesta por siete episodios y basada en hechos reales. Ambientada en Texas a fines de los años setenta y principios de los ochenta, la historia sigue a Candy Montgomery, una ama de casa que aparenta llevar una vida perfecta pero se siente atrapada en una rutina insatisfactoria. Esa frustración la lleva a iniciar un romance secreto con Allan Gore, el esposo de una amiga, una relación que comienza como una aventura y deriva en tensiones emocionales y secretos que escalan hasta un desenlace violento: un asesinato que sacude a la comunidad y coloca a Candy en el centro de un proceso judicial.
La serie aborda no solo el crimen en sí, sino también el juicio, las diferentes versiones de los hechos y el impacto humano en los implicados. Elizabeth Olsen encabeza el elenco, acompañada por Jesse Plemons y Lily Rabe, en actuaciones que buscan dar complejidad a los personajes. Con capítulos de menos de una hora, la miniserie resulta adecuada para maratonear y se enmarca en la tendencia de Netflix por producir relatos de true crime que exploran la psicología detrás de los hechos. Love & Death ha llamado la atención por su tono oscuro y por plantear interrogantes que persisten después de terminar la serie.



