El pasado 22 de marzo, en el Club Argentinos de Castelar, se presentó Magalí Irupé Barrio en la Copa Argentina de Kickboxing. El torneo reunió a los mejores exponentes del país y la deportista malvinense obtuvo resultados destacados.
La competencia fue exigente: solo los ganadores de cada modalidad clasificaban directamente al Mundial. Magalí no solo logró esa clasificación, sino que subió al podio en las cuatro categorías en las que participó, consagrándose campeona en la división de 54 kilos.
En diálogo con El Diario de Malvinas, contó que su proceso fue una transformación rápida: en apenas año y medio pasó de practicar kickboxing como actividad recreativa a competir a alto nivel. Se entrena en el Team Bielli de Los Polvorines, bajo la dirección de su maestro Jorge Bielli y con el apoyo de Gisela Hoffman.
“Antes dudaba de mí, pero ahora confío un poco más en lo que soy capaz”, confiesa la luchadora. “Realmente no me veía madera de peleadora, pero gracias al apoyo de mi maestro fui conociendo una versión mía que me encantó”, señaló.
Magalí acumula diez peleas como amateur, con ocho victorias, y se mantiene invicta en el campo semiprofesional con seis triunfos.
En la Copa Argentina obtuvo el 1° puesto en Full Contact; 1° puesto en K-1; 1° puesto en Kick Light; y 3° puesto en Kickboxing.
Su próximo desafío será el Mundial de Kickboxing, que se disputará en octubre en Cartagena, Colombia. Será su primera participación en una competencia mundialista y llega con mucha ilusión por el cruce cultural y el nivel deportivo.
Magalí vestirá la celeste y blanca con una misión que trasciende lo individual. “Quiero dejar el deporte argentino en lo más alto y que el kickboxing en Argentina sea cada vez más visible y tenga más reconocimiento del que tiene”, afirmó con convicción.
Para la joven, representar al país era una ilusión lejana que ahora asume con responsabilidad: “Voy a ir a Colombia a representar a mi país, a mis vecinos de Malvinas y a mi familia. Prometo dar garra y corazón para que Argentina salga campeón”.





