28 de marzo de 2026
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El estrecho Trump y las tensiones en Ormuz

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió este viernes por la noche al estrecho de Ormuz como el “estrecho de Trump”, comparando el cambio de nombre con su instrucción previa de denominar al golfo de México como “golfo de América”. El estrecho de Ormuz, controlado en buena medida por Irán, es una vía por la que circula alrededor de una quinta parte del petróleo mundial.

“Estamos negociando ahora (con Irán) y sería estupendo si pudiésemos lograr algo, pero tienen que abrirlo. Tienen que abrir el estrecho de Trump, quiero decir, de Ormuz. Discúlpenme, lo siento mucho, qué error tan terrible”, declaró el mandatario durante el evento FII Priority, organizado por inversionistas saudíes en Miami.

Trump comentó en tono de broma el cambio de nombre y subrayó que la reapertura del estrecho es una de sus demandas tras casi un mes de enfrentamiento con Irán, que ha dificultado el tránsito por la zona y contribuyó a que el petróleo Brent alcanzara esta semana 112,57 dólares por barril para entregas en mayo, su nivel más alto desde junio de 2022.

El presidente también criticó a los medios: “Las ‘fake news’ dirán que lo dije accidentalmente. No hay accidentes conmigo, no demasiados”, afirmó.

El republicano comparó este episodio con la decisión que ordenó a comienzos de su segundo mandato para que el golfo de México apareciera en algunos mapas de Estados Unidos como “golfo de América”, una medida que generó críticas de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.

Sobre esa situación, Trump dijo que el cambio se concretó rápidamente y mencionó que la presidenta mexicana le telefoneó; en sus palabras, la elogió y destacó su voz y su elegancia.

El presidente hizo estas declaraciones al insistir en que Washington mantiene negociaciones con Irán, pese a que Teherán ha negado tener conversaciones oficiales.

El jueves, Trump anunció que, para facilitar las negociaciones, había pospuesto hasta el 6 de abril el ultimátum que dio a Irán para desbloquear el estrecho de Ormuz, advirtiendo que, en caso contrario, Estados Unidos podría atacar infraestructuras energéticas iraníes.

Momentos antes de sus declaraciones, el enviado especial de Trump para Medio Oriente, Steve Witkoff, aseguró que “hay barcos” transitando por el estrecho.

No obstante, la plataforma MarineTraffic informó el viernes que dos cargueros chinos que se dirigían hacia la zona tuvieron que regresar por falta de garantías de paso por parte de Irán, a pesar de la relación estratégica entre Pekín y Teherán.

Trump también se refirió al papel de China en la economía mundial: “Hay que tener un gran respeto por China por el trabajo que hacen. Te gusten o no, hay que respetarlos”, dijo.

El mandatario destacó la capacidad productiva del país asiático, incluso en el sector automotriz, y señaló que producen tantos vehículos que, según él, hay incluso “competiciones” por ver quién produce menos, debido al volumen de su industria.

Al referirse al príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman, Trump adoptó un tono distinto y afirmó que ahora espera un trato más cortés por parte del líder saudí, instándole a mostrar consideración hacia él.

Sobre los sistemas económicos, Trump comparó lo que se enseña en las escuelas y escuelas de negocios de Estados Unidos con la realidad del modelo chino: le resulta sorprendente que, pese a las teorías que señalan que el sistema chino no debería funcionar, el país obtiene resultados económicos muy fuertes y grandes niveles de producción.

Su comentario subrayó la paradoja que, según él, existe entre los principios económicos enseñados en Estados Unidos y el éxito observado en China.

Durante su intervención, el presidente también expresó su frustración con los aliados de la OTAN por no haber ofrecido apoyo militar para asegurar el estrecho de Ormuz, cuestionando la reciprocidad en la alianza: “No estuvieron allí. Gastamos miles de millones de dólares al año en la OTAN… ¿por qué estaríamos para ellos si ellos no están para nosotros?”, dijo.

“¿Por qué estaríamos para ellos si ellos no están para nosotros? No estuvieron allí para nosotros”, añadió, insistiendo en su descontento con la falta de respaldo aliado.

Trump afirmó que Irán está “diezmado” y expresó su deseo de alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto. “Estamos hablando con ellos ahora y quieren cerrar un acuerdo. Es muy simple: nuestro Ejército es el más grande, de lejos, e Irán está siendo diezmado”, declaró al aterrizar en Miami, donde planea pasar el fin de semana.

Además, aseguró que, una vez finalizado el conflicto en Oriente Medio, su atención se dirigiría a otros casos que, según él, seguirían a continuación, mencionando a Cuba.

Este sábado se cumple un mes del ataque a gran escala del 28 de febrero dirigido contra objetivos en Irán por parte de Estados Unidos e Israel, una acción que desencadenó la actual escalada y la guerra en la región.

Washington y Teherán han iniciado conversaciones indirectas con la mediación de Pakistán, negociaciones que podrían derivar en un encuentro presencial en los próximos días.

Trump reiteró el jueves que, para facilitar esas negociaciones, retrasó hasta el 6 de abril el ultimátum a Irán para desbloquear el estrecho de Ormuz, advirtiendo de posibles ataques a sus infraestructuras energéticas si no se llegaba a un acuerdo.

El conflicto, en el que han muerto al menos trece soldados estadounidenses y que ha elevado el precio de los combustibles, resulta impopular en Estados Unidos. Esa situación ha tensionado además las relaciones entre Washington y varios aliados de la OTAN, pese a que Trump en campaña defendió mantener al país al margen de enfrentamientos exteriores.

(Con información de EFE)

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