28 de marzo de 2026
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Hutíes atacan por primera vez a Israel desde Yemen

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron en la madrugada la detección de un misil lanzado desde Yemen hacia su territorio, el primer ataque de este tipo en el contexto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que cumple un mes este sábado.

En su canal de Telegram, las FDI indicaron que los sistemas de defensa aérea estaban activos para interceptar la amenaza y pidieron a la población seguir las directrices oficiales. Unos quince minutos después, las autoridades actualizaron que, tras una evaluación, se permitió salir de las zonas protegidas en todo el país.

Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, declararon la noche del viernes que estarían dispuestos a intervenir militarmente de forma directa si nuevos actores se suman a Estados Unidos e Israel en una ofensiva contra Irán o si el mar Rojo se utiliza para ataques contra Teherán.

En un comunicado televisado, el portavoz militar hutí, Yahya Sarea, afirmó que sus fuerzas tienen “las manos en el gatillo” y que podrían actuar bajo condiciones específicas, como “la llegada de cualquier nueva alianza con Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán” y “el uso del mar Rojo para operaciones hostiles” contra Irán o cualquier país musulmán.

Estas declaraciones se producen un mes después de los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, blanco del llamado “Eje de la resistencia”, que agrupa a los hutíes y a otros grupos armados en Medio Oriente.

Durante el conflicto en Gaza, los hutíes informaron haber lanzado más de 1.800 ataques contra Israel, empleando misiles balísticos, de crucero, hipersónicos, drones y embarcaciones; la mayoría fueron interceptados por Israel sin causar víctimas ni daños importantes, según cifras de los insurgentes yemeníes.

Tras un mes de combates continuos, las hostilidades entre Tel Aviv y Teherán han entrado en una nueva fase. Los ataques mutuos mantienen en tensión a la región, con importantes consecuencias para la población civil y un impacto directo en los mercados energéticos internacionales.

En la madrugada del sábado, varias explosiones sacudieron el este de Teherán, donde se observaron columnas de humo negro tras bombardeos israelíes contra lo que las autoridades israelíes describieron como “objetivos del régimen terrorista”.

Paralelamente, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que Irán reportó un nuevo ataque a su central nuclear de Bushehr, el tercero en esa instalación en diez días.

El enfrentamiento también alcanzó territorio israelí: un misil procedente de Irán impactó en un edificio residencial de Tel Aviv, provocando la muerte de una persona y dejando dos heridos. El jefe del comando interno del ejército israelí, Miki David, explicó que el proyectil contenía munición de racimo y causó “destrucciones considerables” al atravesar varios pisos antes de detonar dentro del inmueble.

Las municiones de racimo dispersan múltiples submuniciones en el área de impacto y suelen dejar restos peligrosos para la población civil a largo plazo; están prohibidas por la Convención de 2008, suscrita por más de cien países, entre los que no figura Irán.

El conflicto, iniciado el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes sobre territorio iraní, ha afectado gravemente a la población civil en Medio Oriente y ha provocado perturbaciones significativas en el suministro de gas y petróleo, generando inestabilidad en la economía mundial.

Desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, manifestó en París su expectativa de que los objetivos militares contra Irán se alcancen en un plazo de dos semanas y aseguró que el país persa quedaría “más debilitado de lo que ha estado en la historia reciente”.

El vicepresidente iraní, Esmail Saqab Esfahani, advirtió que una incursión terrestre estadounidense tendría consecuencias inmediatas sobre el precio del crudo, afirmando que el Brent no bajaría de USD 150 por barril; el viernes, el precio superaba los USD 112.

En medio de las tensiones, el emisario estadounidense Steve Witkoff dijo en un foro empresarial que esperaba iniciar conversaciones con Irán en los próximos días.

El alcance del conflicto se extendió más allá de Israel e Irán: en la madrugada del sábado, un ataque iraní contra la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita dejó al menos 12 soldados estadounidenses heridos y dañó dos aviones cisterna. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos también informaron de ataques con misiles y drones desde territorio iraní.

El gobierno iraní advirtió a la población civil que evitara cualquier contacto o proximidad con fuerzas estadounidenses en la región, especialmente en hoteles donde se hospedan militares extranjeros, después de que el presidente Donald Trump pospusiera un ultimátum para destruir centrales eléctricas iraníes si no se reabría el estratégico estrecho de Ormuz.

El territorio libanés también se ha visto involucrado desde el 2 de marzo, cuando el grupo Hezbollah, respaldado por Irán, comenzó a lanzar cohetes contra Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei.

La aviación israelí respondió con bombardeos en el sur y el este del Líbano, así como en los suburbios de Beirut, zonas consideradas bastiones de Hezbollah. El grupo afirmó haber atacado un avión de combate israelí y reportó enfrentamientos directos en el sur; Israel, por su parte, busca establecer una zona de amortiguamiento en la frontera.

(Con información de AFP)

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